El muelle Prat de la ciudad fue testigo de un despliegue logístico de alto nivel. Ayer, Punta Arenas recibió a un contingente de más de 1.900 visitantes internacionales que desembarcaron de dos imponentes naves: el Seven Seas Splendor y el Marina.
La jornada transformó el ritmo del centro histórico, donde turistas de diversas nacionalidades aprovecharon el buen clima para recorrer los hitos patrimoniales de la ciudad, generando un impacto positivo inmediato en el comercio, la artesanía y la gastronomía regional.
Ambas embarcaciones destacan por su envergadura y lujo, siendo habituales en las rutas que conectan los fiordos chilenos con el Océano Atlántico:
Seven Seas Splendor: Con una eslora (largo) de 223 metros, esta nave de ultra lujo es reconocida por ofrecer una de las experiencias más exclusivas en alta mar.
Marina: Un gigante de 251 metros, perteneciente a la flota de Oceania Cruises, que destaca por su diseño elegante y su enfoque en la alta cocina.
Durante su estadía de 12 horas, los pasajeros se distribuyeron por los puntos más emblemáticos de la capital magallánica:
Plaza de Armas Muñoz Gamero: Punto obligado para la fotografía junto al monumento a Hernando de Magallanes y la compra de artesanía local.
Mirador Cerro de la Cruz: Donde capturaron la clásica postal de los techos coloridos de la ciudad con el Estrecho de fondo.
Museo Regional: Los visitantes se sumergieron en la historia de las grandes estancias y los pueblos originarios.
Costanera del Estrecho: Ideal para caminatas de contemplación y avistamiento de aves marinas.