La Municipalidad de Punta Arenas ha puesto en marcha un plan de choque preventivo en las zonas rurales y periurbanas de la comuna. Ante la proximidad de los meses más crudos del año, el municipio ejecuta la mantención intensiva de más de 120 kilómetros de caminos, una red vital para cientos de familias que dependen de estas rutas para su conectividad diaria.
Los trabajos, que se concentran durante la ventana de buen clima veraniego, buscan dejar el terreno preparado para resistir el impacto del agua, el barro y la posterior congelación, factores que suelen inutilizar las huellas si no reciben el tratamiento técnico adecuado.
A diferencia de las mantenciones superficiales, este plan contempla un tratamiento integral de la calzada para asegurar su durabilidad:
Estabilización: Aplicación de material integral y ripio en sectores de alta pendiente o acumulación de agua.
Compactación: Uso de rodillo para sellar la superficie y evitar que la humedad penetre en la base del camino.
Cobertura geográfica: Las máquinas ya operan en sectores estratégicos como Ojo Bueno, Loteo Vrsalovic, El Rebenque, Pampa Redonda y Leñadura.
El alcalde Claudio Radonich enfatizó que la clave de esta inversión, que asciende a los $120 millones, es la anticipación. "No se trata solo de tapar hoyos, sino de preparar los caminos para el frío, la escarcha y el agua, garantizando un mejor estándar de transitabilidad", señaló la autoridad.
El cronograma municipal establece que las faenas actuales se extenderán hasta mayo, mes en el que se realizará un último refuerzo antes de que las condiciones climáticas impidan el trabajo de la maquinaria pesada debido al congelamiento del suelo.