En un ambiente de profunda reflexión y respeto, la comunidad de Isla Navarino se reunió en Bahía Mejillones para honrar la memoria de Cristina Calderón Harban, al cumplirse el cuarto aniversario de su fallecimiento. La ceremonia, organizada por el Hospital Comunitario que hoy lleva su nombre, congregó a autoridades, familiares y vecinos en las cercanías del histórico cementerio donde descansa la "Abuela Cristina". El homenaje no solo recordó a la última hablante nativa del idioma yagán, sino que reafirmó la vigencia de una cultura milenaria que sigue latiendo en los canales australes.
El acto incluyó un responso fúnebre y emotivas alocuciones que destacaron su rol como guardiana del patrimonio inmaterial de la humanidad. El cierre, cargado de simbolismo, consistió en una fogata controlada a orillas del Canal Beagle, una luz que representó la continuidad de las tradiciones y el compromiso de las nuevas generaciones por preservar la identidad de este pueblo canoero.
Para el personal del Hospital Comunitario Cristina Calderón, organizar este evento fue una decisión nacida desde la identidad del propio recinto asistencial. Su director, Jaime Arteaga, enfatizó el orgullo que significa para la institución portar el nombre de una mujer que fue declarada Tesoro Humano Vivo en 2009.
Visibilización: El objetivo principal fue acercar la historia local a la comunidad y reconocer a los pueblos originarios como la "carta de navegación" del sistema de salud en la zona.
Colaboración: La actividad fue un esfuerzo conjunto entre el hospital, diversos servicios públicos y la familia Calderón.
"Desde el punto de vista cultural, es muy importante recordar las raíces y reconocernos entre nosotros. El hospital es fundamental para este viaje comunitario", señaló Arteaga.
Luis Gómez, nieto de la "Abuela Cristina", agradeció el gesto de las autoridades y la organización del evento. Más allá de la figura pública y patrimonial, Gómez recordó el lado humano y la resiliencia de su abuela, quien enfrentó una infancia de privaciones para luego convertirse en el pilar educativo de su familia.
Valores Yagán: Cristina Calderón no solo transmitió la lengua, sino también las costumbres básicas y los valores fundamentales de su pueblo a nietos y bisnietos.
Rescate del Legado: Para la familia, estos eventos sirven para entender cómo la sociedad percibe la cultura yagán y para asegurar que el esfuerzo de "Cristina" por mantener viva su historia no sea en vano.