La Provincia de Última Esperanza dio un paso decisivo en la consolidación de su infraestructura comunitaria. En una ceremonia encabezada por el Seremi de Bienes Nacionales, Sergio Reyes, se oficializó la entrega de estratégicos terrenos fiscales en Puerto Natales, destinados a proyectos que transformarán la vida social, deportiva y patrimonial de la zona. Desde la creación de un nuevo centro cívico hasta la protección del territorio ancestral Kawésqar, estas concesiones representan una inversión en "capital social" que busca dotar a la comuna de espacios dignos para el desarrollo de sus habitantes durante las próximas décadas.
La entrega no solo regulariza situaciones históricas de ocupación, sino que entrega certeza jurídica a organizaciones que llevan años proyectando mejoras para la comunidad. Para las autoridades, este acto refuerza el compromiso de poner el patrimonio fiscal al servicio de las necesidades reales de los vecinos, permitiendo que instituciones centenarias y comunidades originarias puedan echar raíces definitivas en sus respectivos proyectos.
La Municipalidad de Natales fue una de las principales beneficiarias, recibiendo cuatro concesiones clave que permitirán un reordenamiento urbano y administrativo:
Centro Cívico: Se habilitará un espacio destinado a centralizar servicios públicos, facilitando el acceso de los vecinos a trámites y gestiones.
Normalización del CADI: Se regularizó la situación del Centro de Atención Diurna (CADI), asegurando la continuidad de sus prestaciones sociales.
Equipamiento: Nuevos terrenos para infraestructura que proyectan a Puerto Natales como una ciudad con servicios modernos y cercanos.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la concesión entregada a la Comunidad Kawésqar “Residente de Río Primero”. El terreno en Seno Obstrucción no es solo una extensión de tierra, sino un baluarte para la defensa del medio ambiente y la cultura canoera:
Combate a la extracción ilegal: La comunidad tendrá presencia activa para vigilar y proteger especies nativas frente a intervenciones no autorizadas.
Raigambre Cultural: El espacio servirá para la realización de actividades propias de su cosmovisión, asegurando que el legado Kawésqar permanezca vivo en el territorio.
Seguridad Jurídica: Por primera vez, cuentan con el respaldo del Estado para administrar este espacio de alto valor patrimonial.