Con una Catedral de Punta Arenas colmada de fieles, la Iglesia católica de Magallanes dio inicio oficial a la Cuaresma 2026. Durante la misa de Miércoles de Ceniza, el Obispo Óscar Blanco impuso las cenizas a la comunidad, presentando una "hoja de ruta" espiritual diseñada para la realidad austral. Bajo el lema "nadie se salva solo", el Pastor de la diócesis instó a los magallánicos a derribar los muros de la indiferencia y a transformar el rito del ayuno en acciones concretas de solidaridad, especialmente dirigidas a los adultos mayores que enfrentan la soledad en los rincones más aislados de la región.
El mensaje de este año no solo se quedó en lo litúrgico, sino que aterrizó en los desafíos sociales de la zona. Monseñor Blanco enfatizó que la Cuaresma debe ser un tiempo para "mirar más allá de la postal turística" y conectar con el alma de una tierra que, aunque bendecida por su naturaleza, aún guarda deudas de justicia y compañía con sus habitantes más fragiles.
El Obispo Blanco propuso tres caminos prácticos para vivir estos 40 días previos a la Semana Santa, adaptados a la identidad de la Región de Magallanes:
Escucha Profética: El llamado es a oír el clamor de quienes suelen ser invisibilizados: los adultos mayores que viven en soledad y los jóvenes que buscan oportunidades en el extremo sur. "Escuchar es el primer paso para una relación verdadera", recordó el prelado.
Ayuno Solidario: Se invitó a entender el ayuno no como una dieta, sino como un ejercicio de honestidad. La pregunta clave es: ¿De qué tenemos hambre realmente?. La Iglesia busca que la renuncia a bienes materiales se traduzca en aportes para la Campaña de Cuaresma de Fraternidad.
Comunidad: Ante la inmensidad del territorio y el rigor del clima patagónico, el Obispo reforzó la idea de unidad. En Magallanes, la historia ha demostrado que el individualismo no prospera; la salvación y el progreso son siempre comunitarios.
Este año, la recaudación de la Cuaresma en la región tendrá un foco prioritario:
Población Objetivo: Adultos mayores en situación de vulnerabilidad o abandono.
Acciones: Financiamiento de proyectos parroquiales de acompañamiento, salud y alimentación.
Sentido Regional: Fortalecer la red de apoyo en las cuatro provincias de la región, desde Última Esperanza hasta la Antártica Chilena.
"Queremos que quienes nos visiten no solo admiren el paisaje, sino que descubran un pueblo que se cuida, que se respeta y que construye una paz sencilla", concluyó Monseñor Blanco.