En medio de la creciente tensión por la definición de la nueva mesa directiva de la Cámara Alta, el senador por Magallanes, Alejandro Kusanovic, lanzó un fuerte desafío a las estructuras de poder tradicionales del Congreso. El parlamentario reafirmó su decisión de mantener su propia candidatura a la presidencia del Senado, calificando este movimiento no como una ambición personal, sino como una rebelión contra los acuerdos centralistas cocinados "entre cuatro paredes". Kusanovic busca capitalizar su independencia para posicionarse como una alternativa real que ponga a las regiones, y específicamente a Magallanes, en el centro de la segunda autoridad más importante del país.
Para el senador, la política legislativa actual padece de un centralismo agudo que excluye la visión de las zonas extremas. En su intervención, fue enfático en señalar que su postura busca transparentar las negociaciones que suelen operar en las sombras de Valparaíso y Santiago, asegurando que su voto por sí mismo es una señal de que los valores y la ética no deben ser moneda de cambio para alcanzar el poder.
El representante magallánico estructuró su defensa sobre cuatro ejes que buscan sacudir la inercia institucional del Senado:
Resistencia Ética: Sostuvo que su candidatura es una respuesta a los acuerdos que ignoran la legitimidad regional. "Mi decisión no es personalismo, es un acto de resistencia ética", afirmó.
Llamado Estratégico al Oficialismo: Kusanovic envió un mensaje directo al bloque de gobierno: si desean asegurar la testera y evitar un bloqueo institucional, deben considerar su nombre como la opción de consenso. "Si el futuro oficialismo quiere tener la Presidencia del Senado, tienen que votar por mí", sentenció.
Descentralización del Poder: Recordó que el país tiene una oportunidad histórica de tener, por primera vez en décadas, un Presidente del Senado magallánico, lo que daría una visibilidad inédita a los problemas del extremo sur.
Contra la "Política de Sombras": Criticó que las decisiones estratégicas de la corporación sigan excluyendo a las regiones en favor de acuerdos cupulares.
Kusanovic finalizó su intervención con una advertencia hacia sus pares, señalando que el Senado requiere una renovación en su forma de gestionar la política interna. Para el parlamentario, la estabilidad de la institución depende de que se escuche a quienes representan las realidades más allá de la Región Metropolitana.
"La política no puede seguir operando en las sombras. Existe una oportunidad real de tener, por fin, una presidencia regionalista", concluyó el senador.