Frente a la inquietud generada por las recientes cifras fiscales, el Seremi de Hacienda de Magallanes, Álvaro Vargas, desestimó la existencia de una crisis financiera en el país. Pese a reconocer que el déficit fiscal escaló al 3,5% del PIB —superando con creces el 1,1% proyectado inicialmente—, la autoridad regional llamó a la calma, atribuyendo la brecha a factores externos y ajustes en las recaudaciones por litio e impuesto a la renta. Vargas fue enfático en descartar recortes presupuestarios profundos en lo que queda del actual periodo, argumentando que el Estado debe mantener su rol protector en áreas críticas como salud y educación.
El Seremi explicó que la política fiscal se ha mantenido dentro de márgenes responsables si se compara con contextos históricos recientes y con el estándar de países desarrollados. En su análisis, destacó que la deuda pública heredada se entregará con una reducción significativa, permitiendo que la próxima administración cuente con una base sólida para gestionar las finanzas del país sin desatender las demandas sociales acumuladas.
Para entender el panorama fiscal actual y por qué el Gobierno ha decidido no aplicar un "frenazo" al gasto público, la autoridad regional expuso los siguientes puntos:
Error de Cálculo vs. Ajuste Económico: Vargas admitió que las proyecciones fallaron debido a menores ingresos por litio y recaudación tributaria, pero pidió "no hacer alarma", señalando que estos desvíos son parte de la volatilidad económica habitual y no representan una insolvencia.
Inversión Social Intocable: Se defendió la mantención del presupuesto en salud y educación. Según el Seremi, el gasto público chileno sigue siendo el segundo más bajo de la OCDE, por lo que un recorte afectaría directamente la calidad de vida de los sectores más vulnerables.
Comparativa Histórica: Para matizar el 3,5% actual, recordó que en 2020 (durante la pandemia de COVID-19) el déficit alcanzó el 14%. Bajo esa perspectiva, Vargas considera que la situación hoy está bajo control y en proceso de estabilización.
Reducción de la Deuda: Aseguró que el Gobierno cumplirá el compromiso de entregar el país con una deuda pública reducida en un tercio respecto a lo recibido de la administración anterior, fortaleciendo el balance fiscal a largo plazo.
Vargas concluyó señalando que cualquier ajuste presupuestario mayor será responsabilidad del próximo gabinete que asuma en marzo. Por el momento, la directriz de Hacienda es clara: mantener la estabilidad operativa del Estado para no frenar la reactivación económica y el apoyo social.
"Un Estado fuerte es necesario para solventar las necesidades sociales pendientes. No podemos sacrificar el bienestar de la región por ajustes que la propia dinámica económica irá corrigiendo", sentenció la autoridad.