La capital regional ha recuperado un recurso estratégico que no se veía en sus calles desde hace más de seis años. Carabineros de la 1ª Comisaría de Punta Arenas presentó oficialmente a "Marley", un Pastor Alemán de un año de edad que se ha convertido en el nuevo integrante de la dotación de Orden y Seguridad. Su llegada no es solo un refuerzo operativo para la prevención de delitos, sino también una poderosa herramienta de acercamiento comunitario que ya está cautivando a vecinos y turistas en el centro de la ciudad.
Formado en el prestigioso Grupo de Adiestramiento Canino en Santiago, Marley aterrizó en la zona el pasado 21 de enero. A diferencia de los perros detectores de sustancias, su especialidad requiere un "equilibrio emocional" superior: debe ser capaz de actuar con firmeza ante una amenaza delictual, pero mantener una docilidad absoluta al ser acariciado por un niño o un adulto mayor en la Plaza de Armas.
Desde su arribo, Marley ha seguido un riguroso proceso de ambientación bajo el clima magallánico. Su entrenamiento no se realiza entre cuatro paredes, sino en los puntos neurálgicos de la ciudad:
Zonas de Patrullaje: Avenida Costanera, Calle Bories y Plaza Muñoz Gamero.
Objetivo de Campo: El ejemplar practica el reconocimiento de ruidos, multitudes y estímulos urbanos para garantizar una respuesta controlada en operativos reales.
Interacción Social: Las salidas permiten que Marley se acostumbre al contacto humano, transformando la figura policial en algo más cercano y amigable para la ciudadanía.
Para que un perro de seguridad rinda al 100%, su cuidado debe ser de élite. Marley cuenta con un equipo de "guardaespaldas" humanos que velan por su salud física y mental:
Guía Principal: El Sargento 2° Sebastián Villaseca, instructor canino con amplia experiencia.
Apoyo Logístico: La Carabinero Javiera Henríquez, encargada de las rutinas de cuidado.
Protocolo Diario: Incluye cepillado para mantener su pelaje térmico, alimentación balanceada de alta gama y un canil con estándares de higiene rigurosos.
"Marley aprendió a confiar y a compartir con niños y adultos mayores, porque para eso se preparó: para servir, acompañar y brindar alegría y resguardo", destacó el Sargento Villaseca.