El Parque Nacional Torres del Paine enfrenta una temporada compleja debido al aumento de visitantes expulsados por incumplir normas básicas de seguridad, especialmente la estricta prohibición de encender fuego en zonas no habilitadas.
Ante este escenario, la Municipalidad de Torres del Paine intensificó su plan de contingencia para prevenir emergencias, particularmente incendios forestales que puedan afectar uno de los ecosistemas más frágiles y emblemáticos del país.
Conductas de riesgo
Según informaron las autoridades, las principales causas de expulsión han sido:
Estas acciones representan un alto peligro, considerando las condiciones climáticas de la zona y el historial de incendios que han impactado al parque en años anteriores.
Preparación y coordinación
Como parte de las medidas adoptadas, se activó el COGRID comunal y se realizaron simulacros en conjunto con SENAPRED Regional, con el objetivo de optimizar la capacidad de respuesta ante eventuales emergencias.
Asimismo, la coordinación entre CONAF, Carabineros y el sector turístico ha permitido fortalecer la fiscalización y detectar con mayor rapidez a quienes infringen la normativa.
Llamado a la conciencia
El director de Gestión de Riesgo del municipio, Gabriel Miranda Muñoz, valoró la “denuncia oportuna” como una herramienta clave para proteger el territorio, subrayando que el resguardo del parque es una responsabilidad compartida.
Las autoridades reiteraron que la protección de este destino de relevancia mundial depende no solo del trabajo institucional, sino también de la educación y compromiso de los visitantes antes de ingresar al parque, enfatizando la necesidad de respetar estrictamente las normas para evitar daños irreparables al ecosistema.