La relación entre la tecnología y las salas de clases en Chile está a punto de cambiar formalmente. Los establecimientos educativos de todo el país, desde educación parvularia hasta enseñanza media, tienen como plazo final el próximo 30 de junio para actualizar sus reglamentos internos e incluir las nuevas directrices sobre el uso de dispositivos digitales. Esta medida busca regular la presencia de celulares y otros artefactos durante la jornada escolar, priorizando la concentración y la convivencia, aunque estableciendo excepciones claras para fines pedagógicos y de salud.
Tras una serie de declaraciones del ministro de Educación, Nicolás Cataldo, se aclaró que la normativa no implica un bloqueo total para los docentes. Si bien inicialmente se generó confusión sobre si los profesores también tendrían prohibido el uso de dispositivos, el Ministerio precisó que los adultos podrán utilizarlos siempre que sea con fines pedagógicos. Lo fundamental es que cada comunidad educativa deberá dejar plasmado de forma explícita en su reglamento cómo se gestionará la tecnología dentro de sus muros, bajo la premisa general de evitar distracciones durante las actividades curriculares.
La nueva normativa es enfática al señalar que la prohibición de uso de dispositivos móviles se aplicará, especialmente, durante el desarrollo de clases y actividades curriculares. Sin embargo, hace una distinción importante según la edad de los estudiantes:
Educación Básica: El enfoque es restrictivo para fomentar la interacción social y el juego sin pantallas.
Educación Media: Los colegios podrán disponer de espacios, horarios o actividades específicas donde se autorice el uso de móviles. Esto responde al concepto de "autonomía progresiva", preparando a los jóvenes para un uso responsable y equilibrado de la tecnología antes de la vida universitaria o laboral.
El reglamento contempla situaciones específicas donde el uso de un celular o dispositivo está plenamente justificado y permitido:
Necesidades Educativas Especiales (NEE): Cuando el dispositivo funciona como una ayuda técnica indispensable para el aprendizaje (requiere acreditación profesional).
Emergencias o Catástrofes: Situaciones imprevistas que requieran comunicación inmediata.
Condiciones de Salud: Estudiantes que necesiten monitoreo médico constante a través de apps o sensores (requiere certificado médico).
Uso Pedagógico: Cuando la naturaleza de la clase (básica o media) requiera el uso de tecnología como herramienta de enseñanza.
Actividades Extracurriculares: Situaciones fuera de la sala de clases donde el dispositivo sea útil para la dinámica del taller o actividad.