La seguridad en el territorio mexicano ha entrado en una fase de alerta máxima tras conocerse el asesinato de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder absoluto del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el objetivo principal de las agencias de inteligencia de México y Estados Unidos. La caída del capo más buscado de la última década no solo representa un hito en la lucha contra el crimen organizado, sino que ha gatillado una respuesta violenta y coordinada por parte de células delictivas, sumiendo a regiones enteras en un estado de parálisis que ha forzado la suspensión de clases y el despliegue masivo de fuerzas militares.
Desde el occidente hasta el sur del país, la reacción delictiva ha sido inmediata. Narcobloqueos, quema de vehículos y enfrentamientos han obligado a los gobernadores de Jalisco, Nayarit, Guanajuato y Oaxaca a tomar medidas de emergencia para proteger a la población civil. El vacío de poder dejado por Oseguera Cervantes abre ahora una peligrosa interrogante sobre la sucesión en el mando de la organización criminal y la posible fragmentación del cártel, lo que históricamente se traduce en un recrudecimiento de la violencia interna y territorial.
La incertidumbre sobre la seguridad pública ha llevado a las autoridades estatales a decretar medidas de excepción para este lunes 23 de febrero de 2026:
Jalisco (Epicentro): El gobernador Pablo Lemus Navarro suspendió la totalidad de las clases en todos los niveles educativos. Se cancelaron eventos masivos y se reforzó la vigilancia en la Zona Metropolitana de Guadalajara con apoyo de la Guardia Nacional.
Nayarit: Las autoridades cancelaron la actividad académica en todo el estado debido a la presencia de convoyes armados en las carreteras que conectan con la zona de conflicto.
Guanajuato: La Universidad de Guanajuato migró todas sus clases a la modalidad telemática para evitar que estudiantes y docentes queden atrapados en los bloqueos carreteros reportados en las rutas hacia el occidente.
Oaxaca: En la región del Istmo de Tehuantepec, los bloqueos logísticos obligaron a la suspensión de clases en planteles técnicos y de educación básica ante el riesgo de violencia colateral.
La muerte de "El Mencho" marca un punto de inflexión en la política de seguridad del Gobierno Federal. Mientras las fuerzas armadas intentan retomar el control de las vías de comunicación, el temor a las "réplicas" de violencia en otros estados del norte y centro de la república se mantiene latente. Expertos advierten que las próximas 72 horas serán críticas para determinar si el CJNG mantendrá una estructura unificada o si comenzará una cruenta guerra interna por el control del tráfico de drogas y los territorios estratégicos.