La crisis de la basura en Punta Arenas ha dejado de ser un problema logístico para convertirse en una emergencia administrativa. El alcalde Claudio Radonich fue enfático al señalar que la ciudad no puede seguir esperando por trámites burocráticos mientras la capacidad del actual depósito de residuos se agota día tras día.
Certeza jurídica para el Relleno Sanitario
El municipio solicita que el GORE inicie el procedimiento para traspasar el "Lote Uno A Uno B". La propuesta plantea un comodato por dos décadas como una salida transitoria pero sólida para iniciar las obras del nuevo relleno sanitario. Según la autoridad comunal, esta medida cuenta con el respaldo técnico de los organismos ambientales y de salud, pero depende exclusivamente de la voluntad política del Gobierno Regional.
“Hoy estamos llegando al límite y estamos invirtiendo mucho dinero en algo que tiene una solución conversada. Lo que pedimos es muy simple: que nos entreguen unas hectáreas para seguir recibiendo la basura de todos los vecinos”, subrayó Radonich.
Un riesgo para toda la provincia
El documento ingresado advierte que cada jornada de retraso incrementa los costos operativos y el riesgo de una emergencia sanitaria que afectaría no solo a Punta Arenas, sino a toda la provincia, dado que no existe otro vertedero habilitado en la zona. El municipio busca que esta infraestructura estratégica sea la solución definitiva para el tratamiento de residuos bajo estándares ambientales modernos.