Tras una álgida jornada en el edificio del exCongreso Nacional, la comisión de Hacienda de la Cámara de diputados aprobó en general por 8 votos a favor, 4 en contra y una abstención el proyecto de ley de reconstrucción nacional.
Tras esto, se fijo que la iniciativa podrá ser debatida y votada en sala, el próximo martes 12 de mayo en el hemiciclo de este órgano legislativo en Valparaíso.
Desde Magallanes las reacciones no se dejaron esperar. El parlamentario Carlos Bianchi -quien conforma la comisión- expuso sus diferencias, solicitando una ponencia desde la Dirección de presupuestos para cuantificar el gasto público en la implementación de la iniciativa, cuestionando además del ejercicio con el funcionamiento de la mesa.
“Nos han decretado que tenemos que votar sí o sí, pese a todas las recomendaciones en contra, con ninguna apertura, porque la mesa técnica no recogió nada”, enfatizó.
Desde el oficialismo, el diputado Alejandro Riquelme criticó a quienes se oponen a esta iniciativa que proviene desde el Ejecutivo.
“Lo que hemos visto en estas últimas horas es una muestra de la peor cara de la vieja política: aquella que prefiere el estancamiento antes que el avance si este último no le entrega un crédito electoral inmediato. No se puede jugar con el dolor de miles de chilenos que dependen de la reactivación económica y el empleo para salir adelante. Este ‘tsunami’ de indicaciones no busca perfeccionar la ley; busca esconder la falta de argumentos bajo una montaña de trámites” indicó el parlamentario.
Desde la oposición también hubo un pronunciamiento contundente. La diputada Javiera Morales fue enfática en señalar que la iniciativa no beneficia completamente al país.
“Hoy despertamos con la noticia que el IPC subió 1.3%, por el alza de las bencinas y el transporte. La UF subirá casi $500 aumentando el costo de la vida. Son las familias chilenas las que estamos pagando todos los costos de la guerra, por las malas decisiones de este gobierno. Ante eso, el Gobierno, en vez de estar preocupado de la economía diaria de los chilenos y chilenas, avanza sin mayor discusión en su reforma que le baja los impuestos a los más ricos y elimina el pago de las contribuciones a sus propios ministros. Se trata de una reforma regresiva, que genera déficit fiscal por años, poniendo en riesgo los beneficios sociales, por eso votaré en contra. Y no solo lo dice la oposición, sino que JP Morgan y el Consejo Fiscal Autónomo”, expresó.
Se acordó como plazo para presentación de indicaciones, este lunes 11 de mayo a las 12.00 horas.