La Feria de las Pulgas del Instituto Don Bosco ha dejado de ser una simple venta de garaje para convertirse en un evento estratégico de economía circular. Desde temprano, las familias del colegio se instalaron con más de 30 stands donde la variedad es la consigna: desde vestuario de invierno y libros, hasta juguetes y artículos electrónicos en excelente estado.
Apoyo directo a los alumnos
A diferencia de otros mercados, el corazón de esta feria es 100% colaborativo. Cada peso recaudado en las ventas se destina a los fondos de los distintos cursos, permitiendo financiar giras, actividades pastorales, mejoras en el aula o proyectos deportivos. Esta modalidad permite que los estudiantes aprendan sobre emprendimiento y gestión de recursos mientras reciben el apoyo de la ciudadanía.
Invitación a la comunidad
Los organizadores han destacado el comportamiento ejemplar de los asistentes y el orden en los espacios comunes del colegio. Para quienes aún no han asistido, se recuerda que todavía quedan cientos de artículos disponibles a precios accesibles, ideales para quienes buscan calidad sin afectar el presupuesto familiar. El evento cerrará sus puertas a las 18:00 horas, por lo que queda tiempo para que la comunidad puntarenense se acerque a colaborar con los jóvenes del Don Bosco.