Con el propósito fundamental de mantener operativa una infraestructura crítica para el desarrollo urbano de la zona austral y reducir de manera integral los riesgos de inundación, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) se encuentra ejecutando un riguroso contrato de conservación de la Red Secundaria de Aguas Lluvias en las comunas de Punta Arenas y Puerto Natales. La iniciativa técnico-operativa compromete una inversión gubernamental que asciende de manera exacta a los $2.054.990.179 pesos.
Esta red subterránea asume un rol estratégico indispensable durante la temporada invernal, siendo la encargada directa de captar, conducir y evacuar eficazmente las aguas lluvias y el derretimiento de escarcha que escurren por las calzadas. Gracias a su óptimo funcionamiento, se logran prevenir anegamientos estructurales y asegurar el libre tránsito en los espacios públicos, resguardando la seguridad de los habitantes de Magallanes en este invierno de 2026.
Durante una detallada visita de inspección técnica realizada a la planta de bombeo ubicada en la intersección de Avenida Colón con la Avenida Costanera del Estrecho, el secretario regional ministerial (seremi) de Vivienda y Urbanismo, Rodolfo Guajardo Barría, puso en relieve el impacto de este despliegue preventivo desarrollado en las calles por el Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu).
“El objetivo de estos trabajos es mantener la red secundaria de aguas lluvias en Punta Arenas y Puerto Natales. Esto considera la limpieza profunda y conservación de sumideros, la reparación de infraestructura y la operación de las plantas elevadoras que permiten evacuar adecuadamente las aguas hacia el mar. En Punta Arenas contamos con ocho plantas elevadoras y una en Puerto Natales, todas fundamentales para el correcto funcionamiento del sistema”, señaló la autoridad regional del Minvu.
Las faenas, que actualmente registran un 25% de avance general, comprenden trabajos permanentes de limpieza de colectores, cámaras y sumideros, así como el monitoreo constante de las tuberías. Adicionalmente, el programa contempla una línea operativa exclusiva dedicada de forma única a la atención de emergencias e inundaciones asociadas a temporales o contingencias climáticas extremas.
El director subrogante de Serviu Magallanes, Omar González Asenjo, explicó que el control del sistema exige una vigilancia ininterrumpida durante los 365 días del año, lo que permite anticipar situaciones críticas y reaccionar de forma proactiva ante los pronósticos meteorológicos de la zona austral.
Toda la red está conformada por una compleja infraestructura subterránea compuesta de rejillas, cámaras y colectores. Para optimizar el recurso humano, las plantas de bombeo operan bajo un monitoreo remoto a través de modernos sistemas de telemetría, encargados de alertar oportunamente a las centrales sobre eventuales fallas de energía o subidas bruscas de caudal.
El éxito del millonario contrato no depende únicamente de las cuadrillas técnicas, sino también del comportamiento de los propios vecinos. Agustín Alarcón Pizzulic, ingeniero residente del contrato por parte de la empresa constructora Eliécer Soto Oyarzún (EESO), detalló las graves complejidades operativas detectadas en los conductos debido al mal uso de los sumideros por parte de la ciudadanía.
Residuos peligrosos: Los equipos de limpieza han extraído grandes cantidades de aceites de motor, papeles, mascarillas y bolsas plásticas desde el interior de las cámaras viales.
Taponamiento: Estos elementos forman verdaderos tapones que obstruyen los sumideros, anulando la capacidad de absorción de la calle ante un aguacero.
Daño ecológico: El profesional recordó que todos los residuos arrastrados por las aguas lluvias terminan siendo descargados directamente en el medio ambiente y en las aguas del Estrecho de Magallanes.