La Municipalidad de Punta Arenas, a través de la Dirección de Gestión del Riesgo de Desastre, activó un operativo de emergencia de cuatro días consecutivos para enfrentar los efectos del fuerte sistema frontal que afectó a la región.
Las intensas jornadas de trabajo, enfocadas en mitigar los problemas viales y asistir a los vecinos, dejaron un balance de:
94 toneladas de sal distribuidas en las rutas.
Más de 50 kilómetros de caminos despejados.
14 emergencias habitacionales atendidas de forma directa.
El alcalde de la comuna, Claudio Radonich, explicó que las fluctuaciones térmicas obligaron a intervenir las calles de manera continua. "Tuvimos que intervenir algunas calles hasta tres veces, porque a las 6 de la mañana estaban congeladas, esparcíamos sal y luego, a las 8 o 9 de la mañana, una nueva baja de temperatura volvía a congelarlas", detalló la autoridad.
El escenario se volvió más complejo durante el fin de semana debido al aumento de las temperaturas, lo que provocó fuertes deshielos que saturaron el suelo, especialmente en las zonas altas y periurbanas que no cuentan con colectores de aguas lluvias.