La economía argentina anotó un hito clave dentro del programa de estabilización financiera del presidente Javier Milei. De acuerdo con los datos oficiales publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la inflación del mes de junio de 2026 se situó en un 1,9%, consolidando una tendencia a la baja por tercer mes consecutivo y registrando el índice mensual más bajo desde agosto del año pasado.
Esta desaceleración representa un significativo triunfo político y económico para la actual administración, especialmente tras disipar el repunte inflacionario de marzo provocado por el encarecimiento de los costos de la energía, derivado del conflicto geopolítico en Medio Oriente. Con este resultado, el acumulado del primer semestre de 2026 se ubicó en 16,8%, en tanto que la variación interanual avanzó marginalmente hasta el 33,5% (frente al 33,2% reportado en mayo).
El comportamiento de los precios al consumidor durante el sexto mes del año estuvo marcado principalmente por factores estacionales propios de la antesala de la temporada invernal, además de los ajustes pendientes en los cuadros tarifarios:
Recreación y Cultura (4,2%): Fue la división de mayor aumento, empujada por el encarecimiento de los paquetes turísticos y servicios recreativos antes de las vacaciones de invierno.
Servicios Públicos (3,3%): Registró una fuerte presión al alza debido a las actualizaciones y regulaciones de tarifas residenciales de energía, agua y gas.
Alimentos y Bebidas (1,3%): El rubro más sensible para el consumo básico se mantuvo notablemente contenido y por debajo del promedio general, lo que ayudó a consolidar la baja mensual.
Prendas de vestir y calzado (0,4%): Se posicionó como el sector con la menor variación de precios del periodo.
La inflación núcleo en su nivel mínimo:
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó el comportamiento de la inflación núcleo (subyacente), la cual excluye factores regulados y estacionales, situándose en un 1,6% en junio, marcando el registro más bajo para este indicador desde julio del año pasado.
La constante desaceleración de los precios coincide con una mejora en la percepción internacional sobre la solvencia de Argentina. Recientemente, agencias de calificación de riesgo crediticio global como S&P Global Ratings y Fitch Ratings elevaron la nota del país, un paso que analistas locales consideran fundamental para que la nación recupere el acceso fluido a los mercados internacionales de capitales.