A propósito del polideportivo…. ¿Y si escuchamos la voz del pueblo?

Mucha controversia ha causado en Punta Arenas el rechazo de parte de algunos integrantes del Concejo Municipal al proyecto impulsado por el alcalde tendiente a la construcción de un recinto deportivo con capacidad para cinco mil personas, el cual no solo podría albergar eventos de carácter deportivo, sino que también espectáculos masivos dedicado a las culturas, las artes, entre otros.

Más allá de cómo se le quiera llamar, polideportivo o arenas Punta Arenas, lo cierto es que la ciudad capital regional requiere y necesita contar con un recinto con características
adecuadas a los nuevos tiempos y a la demanda que hoy tiene la
población, esa ciudadanía que, por la lejanía del centro del país, no
tiene la oportunidad de ver espectáculos de gran nivel, ya sean
deportivos, culturales, recreativos.

La propuesta del alcalde que terminó siendo rechazada luego de cuatro intentos, era el puntapié inicial
de un proceso que se inició en el 2017, cuando a nombre del municipio
se solicitó el comodato de un terreno al Instituto Nacional de
Deportes,
el cual está emplazado en calle Kusma Slavic, entre Avenida Bulnes y
calle Uruguay, lugar en donde se pretende construir este proyecto.

La idea de los impulsores de este polideportivo busca
levantar un recinto con capacidad para cinco mil personas, con galerías
retráctil, con canchas de estándares internacionales, olímpicas, que
permitan traer cualquier espectáculo deportivo de carácter mundial.
Además, con diez salas anexas multipropósito
para
disciplinas deportivas, como son las artes marciales, esgrima, boxeo,
levantamiento de pesas, gimnasia rítmica, por nombrar algunas.

El
rechazo a los recursos de mantenimiento y costo anual del proyecto, que
es una exigencia para someter la iniciativa al banco de proyecto
s
del Ministerio de Desarrollo Social y de ahí iniciar un largo proceso,
que parte con el diseño, que se realizaría con participación ciudadana,
deja en amargura a los deportistas y principalmente a la comunidad
puntarenense, que vienen demandando por años una infraestructura que se
proyecte en el tiempo, que albergue eventos masivos en las próximas
décadas, sin que tengan que viajar a otras zonas del país para poder
tener ese privilegio.

Dentro de los argumentos entregados a la hora de rechazar se escucharon algunos como “los vecinos están en desacuerdo,
“costará muy caro el arriendo de una hora en el recinto”, “qué pasará
con el flujo vehicular”, “creemos que el lugar no es el mejor, por lo
que sería bueno buscar otros sectores, como, por ejemplo, Leña Dura
(distante
8
kilómetro de la ciudad). Si bien estos argumentos pueden ser
legítimamente válidos y se respetan, habrá que preguntarse si estamos
dispuesto
s a seguir postergando esta demanda, teniendo la oportunidad ahora para
levantar una obra que no es del alcalde o de los concejales que votaron
a favor, es una obra ciudadana y de los deportistas.

En
los últimos tiempos muchos hemos levantado la voz en favor del clamor
popular y de la partición ciudadana, por lo que creemos que es tiempo
que pasemos de las palabras a los hechos y le
s
entreguemos esa expresión ciudadana a los vecinos y vecinas de Punta
Arenas a través de una consulta ciudadana que sea vinculante, con dos
preguntas, por ejemplo
: ¿Está de acuerdo con la construcción de un polideportivo para la comuna? ¿Cuál a su juicio es el mejor lugar, calle Kusma Slavic o Leña Dura? Como dijo el Puma Rodríguez… a veces hay que escuchar la voz del pueblo.

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