El Bono de Clase Media fue obtenido en nuestro país por casi medio millón de personas que no contaban con los requisitos para ello. ¡Una frescura! El peor de los casos es por lejos el de los funcionarios públicos. Estimado lector, ¿usted sabía que Magallanes es una de las regiones que por concepto de porcentaje posee la tasa más alta de funcionarios públicos del país? Bueno, ellos son los mismos que han tenido asegurada su renta todo este período y lo más probable es que hayan sabido que su ingreso mensual no había disminuido. Se informó que la cifra a nivel país de personas que son funcionarios públicos y que igual decidieron hacer las gestiones para obtener el anunciado bono fueron 37.100 compatriotas. Ellos se dieron cuenta de la vulnerabilidad de la situación y decidieron solicitar el subsidio. Hubo errores de diseño en los formularios y una información confusa a la hora de publicitarlo, pero ello ¿exculpa del abuso de la situación? ¿O ellos no son culpables? ¿El Gobierno habría inducido a error? Lo concreto es que las personas muchas veces se aprovechan de las circunstancias porque velan por ellos mismos. Siempre habrá un aprovechamiento de recibir beneficios, pero quizás hay gente que no se ha dado cuenta de lo que está pasando. Y ello nos provoca una incertidumbre futura. Esto nos habla de la poca solidaridad en tiempos de pandemia. En pensar en uno mismo, en salvarse solos y sin mirar que hay miles de vecinos magallánicos que sí necesitan una urgente ayuda porque han perdido sus trabajos. Es vergonzoso lo que ocurrió.