La
alianza público-privada en el sector salud es fundamental por varias
razones, pero principalmente, la importancia obedece a que la
colaboración entre el sector público y el privado puede mejorar la
eficiencia en la prestación de servicios de salud al aprovechar los
recursos y capacidades de ambos sectores.
En
este contexto, sabemos que el sector privado a menudo está a la
vanguardia de la innovación en tecnología médica, medicamentos y
prácticas de atención médica; de modo que, al trabajar juntos, el sector
público puede aprovechar estas innovaciones para mejorar la calidad y
eficacia de la atención médica de sus pacientes.
Esta
colaboración, sin duda alguna que permitirá ampliar el acceso a la
atención médica al proporcionar servicios en áreas donde el sector
público no puede llegar directamente, o bien, su capacidad sea limitada
y, al compartir costos y recursos, las alianzas podrían ayudar a reducir
los costos tanto para los proveedores como para los pacientes, lo que
puede hacer que la atención médica sea más asequible y sostenible en el
tiempo.
Asimismo,
desde el punto de vista de la competencia, el hecho de convivir lo
público y lo privado en el ámbito de la salud, genera una sana
competencia entre ambos sectores, lo que puede llevar a una mejora en la
calidad de la atención médica en general, puesto que ambos buscarán
ofrecer servicios de alta calidad para atraer a los pacientes.
Ya
lo hemos experimentado en tiempos de covid, en donde esta colaboración
entre el mundo público y privado, permitió una mayor flexibilidad y
adaptabilidad a las necesidades cambiantes del sistema de salud mientras
se produjo la crisis, de modo tal que el llamado está en revisar las
actuales necesidades del sistema de salud público en Chile, explorando
con eficiencia la manera en que el sector privado podría aportar
permitiendo un mayor acceso a la salud, sin descuidar la oportunidad,
con el único afán de reducir los tiempos de espera, y beneficiar a
tantos que están en búsqueda de servicios especializados,
proporcionando, además, una gama más amplia de opciones de tratamiento y
terapias.
Resulta
importante dejar de lado las diferencias, en pro del bienestar de la
población, lo que permitirá trabajar juntos para construir un sistema de
salud más fuerte y resiliente para todos los chilenos.