Definitivamente
el Gobierno se encuentra empeñado en una campaña errónea, de desarmar a
los ciudadanos honestos, a las personas que cumplen con la ley,
quedando estos desprotegidos, en lugar de hacer frente a la
delincuencia, que por cierto es uno de los factores de mayor
preocupación de las personas en todas las encuestas; y no podría ser de
otra manera cuando claramente vemos que las personas se ven enfrentadas
al actuar casi impune del mundo del hampa, a cada rato vemos la
ocurrencia de portonazos, encerronas, robos por sorpresa, robos con
violencia en las personas, robos con fuerza en las cosas, un gran avance
del narcotráfico, para qué decir el narcoterrorismo en La Araucanía,
etc. Sin ir más lejos, hace pocos días impactó aquí en Punta Arenas un
violento robo que sufrió en su domicilio una madre que se encerró en el
baño junto a sus hijos. El Gobierno ante ese tipo de situaciones no hace
nada, no emprende políticas para frenar la delincuencia, para combatir
derechamente el actuar delictual, no empodera sino que les quita
facultades de acción a las policías, decreta un Estado de Excepción
“acotado” en La Araucanía; pero medidas concretas y efectivas, nada. Por
el contrario, con argumentos errados e incluso mentirosos lo que hace
es atacar a las personas que cumplen la ley, a las personas respetuosas
de la ley y de las demás personas, a las que pretende impedirles contar
con un medio, con una herramienta para defender su vida, su familia y
sus bienes; así es, lo escuchamos de las propias palabras sin sentido
del propio Presidente de la República en el discurso de su cuenta
pública, pretende desarmar a las personas que cumplen la ley, nada más
injusto y más errado porque claramente no va a frenar la delincuencia
desarmando a quienes tienen sus armas inscritas sea para defensa,
deporte, caza o colección; al contrario, va a crear una mayor debilidad
en las personas que cumplen con la ley, porque los delincuentes, cuyas
armas no se encuentran inscritas, no se van a desarmar, por el
contrario, van a actuar sin contrapeso y va a suceder lo que siempre
sucede en casos como este, los delincuentes van a incrementar el número
de delitos, y al no tener una correspondencia en frente van a aumentar
el número de delitos, es decir, se va a generar un grave perjuicio a la
población respetuosa de la ley. Claramente, las armas no matan gente; de
la misma forma que los automóviles no conducen ebrios provocando
accidentes y matando gente; del mismo modo, las cucharas y los tenedores
no provocan obesidad y los lápices no ofenden a nadie; es absolutamente
claro que el problema no son las cosas sino quien las ocupa, de modo
que las armas en manos de las personas respetuosas de la ley no
representan ninguna amenaza; en cambio, si estas personas honestas no
las tienen, las armas en manos de los delincuentes que nunca se van a
desarmar provocarán estragos. La solución no está en las policías,
porque estas solo pueden actuar después de ocurridos los hechos, pero no
evitan el delito, sería como decir que los extinguidores no son
necesarios porque para eso están los bomberos, pero igualmente estos
selo van a poder actuar cuando el incendio ya esté declarado. Lo que se
debe hacer es tener políticas claras y efectivas antidelincuencia y no
desarmar a los ciudadanos respetuosos de la ley.