Clave para analizar efecto del calentamiento global en ecosistema del Estrecho de Magallanes

¿Porque
estudiar el microbioma? Esta es una pregunta simple, pero de enorme
importancia en la actualidad. La microbiota puede ser entendida como el
conjunto de microorganismos (bacterias, archaea, hongos, protistas,
algas) característico que viven en conjunto en un entorno específico,
interactuando entre sí y con su entorno contiguo. Sin embargo, este
entendimiento es mucho más complejo, ya que el microbioma se refiere al
conjunto de microorganismos (o microbiota) y todas las actividades y
componentes estructurales que emergen bajo las distintas condiciones
ambientales a las que están sometidos y su interrelación con el
organismo huésped. Así, el microbioma es un microecosistema dinámico e
interactivo.

Estas
comunidades bióticas invisibles (microbiota), que viven en el ambiente y
sobre todo el cuerpo y en el interior de todos los animales y
vegetales, resulta ser vital para la supervivencia ya que sin ellas (se
refiere a las comunidades bióticas invisibles) moriríamos. Sin microbios
la vida en el planeta no sería posible, y su abundancia y diversidad
son esenciales para el mantenimiento del medioambiente y son
responsables de la salud global del planeta. Pero este microbioma es
altamente susceptible a cambios en su ambiente, respondiendo rápidamente
de diversas maneras a los factores ambientales estresantes, y desde
allí ha radicado la importancia actual y mundial de incorporar estos
microorganismos en los modelos predictivos sobre el efecto del cambio
climático y en las propuestas de soluciones más sostenibles. Más aun, un
reciente estudio publicado en la revista científica Proceedings of the
National Academy of Sciences, biólogos de la Universidad de California
en Irvine descubrieron que el microbioma y, particularmente las
bacterias, pueden evolucionar en tan solo 18 meses en respuesta al
cambio climático.

De
esta manera, la comprensión a pequeña y gran escala de los patrones de
la diversidad funcional microbiana es esencial para anticiparnos a los
impactos del cambio climático en los ecosistemas de todo el mundo.
Durante los próximos cuatro años, la Fundación
Cequa seguirá desarrollando una investigación sobre estos microecosistemas en el ambiente marino del Estrecho
de Magallanes, y especialmente los microbiomas presentes en la
superficie externa de 9 especies marinas -desde organismos que viven en
el fondo marino hasta los grandes depredadores como las ballenas-. Pero a
diferencia de otros estudios que han explorado principalmente el
microbioma y sus respuestas en experimentos de laboratorio controlados, o
la adquisición de muestras puntuales en el tiempo para estudiar la
diversidad microbiana, nuestro proyecto estudia in situ estos
ecosistemas microbianos a potenciales efectos del calentamiento global
de la zona, y como responden esos microbios a esos factores estresantes.

El proyecto del Cequa
escala a otras iniciativas internacionales como el estudio del
microbioma a escala continental para predecir los efectos del cambio
climático en los ecosistemas de montaña de Europa y Asia que están
realizando investigadores finlandeses, chinos y españoles, o como el
proyecto internacional ‘Tara’ que investiga el microbioma marino de
diferentes océanos para entender cómo el océano influye en la mitigación
del cambio climático.

Sin
embargo, esa visión del océano y del océano ante el efecto del
calentamiento global es aún no totalmente comprendida por nosotros, y lo
que es más importante por autoridades nacionales y regionales, debiendo
así continuar nuestras investigaciones sin el respaldo o apoyo de ellos
y, además, con la incertidumbre sobre la disponibilidad de recursos
básicos para la retención de profesionales, ni para la obtención de
series de datos biológicos continuos que aporten en responder
problemáticas de impacto regional con relevancia internacional.

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