Hoy
iniciamos un viaje más, uno de tantos hacia el poblado de Puerto Toro,
el asentamiento más austral y, por ende, el ultimo del territorio.
El
navegar transcurre tranquilo para la travesía y en el horizonte se
observa nuestro destino. El grupo lo componen representantes de diversos
servicios públicos de Puerto Williams, que llevan por misión atención y
asistencia a los pobladores. Tal vez el más preciado lo conforman las
profesionales de la salud, que de esta forma dan cumplimiento a uno de
los tantos operativos que deben desarrollar en la zona. Esto es
importante relevarlo toda vez que las políticas públicas de salud no
siempre se caracterizan por las coberturas que son capaces de cubrir.
Aquí hay una realidad en que el esfuerzo, voluntad y compromiso dicen lo
contrario.
Además
de Salud se integraron profesionales de la municipalidad y educación;
Extranjería y servicio social de Gobernación, Conadi y el IPS, todos con
finalidades y propósitos claros: llevar a los vecinos y vecinas la
oficina o el servicio que acogerá su requerimiento, consulta e
inquietud. No somos ajenos a la difícil realidad que vive nuestro país
por estos días, las legítimas demandas ciudadanas acumuladas por décadas
no pueden esperar más y todos esperamos poder tener la capacidad de
empezar a alcanzar los consensos necesarios para avanzar en un Chile más
justo. El encuentro con la comunidad de Puerto Toro forma parte de
llegar con soluciones a los problemas reales que les afectan.
Las
maniobras de recalada han concluido e iniciamos nuestro arribo. Los
pescadores nos saludan e inquieren información primaria. Resulta
providencial esta visita, por cuanto las condiciones de navegación para
la pesca no son las mejores, oportunidad que tendrán para hacer algunos
trámites pendientes.
Un
miembro de la familia Catrín baja desde su embarcación para saludarnos,
pero a la vez y en su siempre característica y respetuosa forma nos
plantea el primer requerimiento, “jefe, qué pasa con la TV nacional que
no nos llega señal…”. Allí renace la eterna necesidad de mantener a
nuestros vecinos conectados e informados con el resto de la región y el
país.
Asumimos
el compromiso de gestionar con Subtel objeto obtengan rápidamente la
atención y poder entonces reactivar este servicio que, en localidades
como Puerto Toro, cobra otra dimensión. En la agenda se ha incluido una
reunión con los vecinos. Por cierto, nos disponemos a tomar nota de todo
aquello que surja en este encuentro, instancia que considero la más
relevante e importante de la visita. Claro, porque es donde la comunidad
se sincera y expresa sus reales necesidades, por simples que pudieran
considerarse en cualquier otra parte, ya dijimos, aquí, todo es
diferente, absolutamente todo es importante. El diálogo es constructivo,
siempre positivo y en donde no pasa desapercibida la activa
participación de las mujeres. Basta mencionar que quien controla y opera
en todas sus etapas el suministro del agua potable es la esposa de un
funcionario de Carabineros apostado en el retén.
En
general, las peticiones son variadas, y para eso estamos aquí. Los
servicios toman nota y entregan información en el momento o se
comprometen a proporcionarla cuanto antes. A simple viste nos percatamos
que se necesita mantención en algunas instalaciones y para ello
deberemos buscar los recursos adecuados para la caldera para el gimnasio
y, además, se requiere recuperar la posta o disponer de un espacio para
la atención de primeros auxilios.
Regresamos
con muchas tareas y objetivos que cumplir, en ellos están nuestros
esfuerzos porque sabemos que cada una de esas necesidades es importante,
porque es el resultado de este diálogo directo con los habitantes de
Puerto Toro, y porque el Estado debe estar presente en todo el
territorio y nosotros, junto a ellos para garantizar sus derechos y
cumplir con sus requerimientos.