A estas alturas resulta más que razonable analizar si podemos seguir soportando un modelo de gobierno que francamente ha demostrado grados de incompetencia y carencia de habilidades para sobrellevar esta crisis que raya en la insensatez. No se ven soluciones y si bien tendremos que acostumbrarnos para largo con esto de la pandemia, no es menos cierto que tenemos que seguir funcionando, trabajando, produciendo como dicen… Pero, trabajando todos, no unos pocos, no logro aceptar (porque sí lo entiendo) esa lógica de unos sí y otros no y en cada palabra, en cada accionar (errático, sin dudas), estas autoridades no logran despojarse de esa mirada “empresarial”, de ese dejo de “patrón de fundo”, de esa suerte de “inquilinaje” en que han sometido a la mayoría del país de parte de quienes, disfrutando de unos pocos privilegios, no tienen asco en actuar contra los suyos, contra su propia gente. Escucho y leo declaraciones de ministros, diputados, senadores y veo cómo se disputan el beneplácito del pueblo como si fuera el último hueso de la carroña. En el jueguito de la bondad, aparecen todos como verdaderos santos patrones de la empatía, de la comprensión, del ahora “sí estamos escuchando al pueblo”, pero en la práctica no pasa “ná”… La pobreza sigue su curso inexorable, el modelo que tanto se criticó en las calles desde octubre del año pasado sigue exactamente igual y la lógica de Chile como “compañía o empresa” es mucho más poderosa que el Chile país, el Chile nación, el Chile estado… Nos están robando hace décadas y el asalto se sigue perfeccionando a vista y paciencia de “instituciones que funcionan solo para algunos”. Miren, ni siquiera voy a mencionar los DD.HH., solo al manejo económico para analizar qué se ha mejorado o enmendado desde el estallido de la Patria hasta ahora y me encuentro con el vacío de respuestas, me enfrento a las mismas disculpas de siempre y de toda la vida: cero… Los comerciantes locales -no los trampositos que pusieron un kilo de legumbres, un poco de alcohol gel y siguen vendiendo electrodomésticos-, están al borde del colapso, no los dejan trabajar, el independiente, el peluquero (a), el gásfiter, el que corta el pasto, en fin, la gran mayoría está en el desamparo absoluto… No he podido pagar mis dividendos, el primer retiro del 10% y más se fue directo al banco y los mismo pasará ahora, no me ando escapando ni escondiendo porque no tengo tíos arzobispos que me alojen en su casita (como otros que han llegado a ser presidente), he dado la cara , pero como no he podido pagar y no tengo ingresos, el banco en una medida carente de toda lógica me demanda por no tener dinero, así funciona la cosa y nadie le pone freno. Les he dicho en todos los tonos que voy a pagar, pero no, como me atrasé, te cobran por no poder pagar, ¿quién cresta entiende esto, cómo me cobran por no tener dinero?… Y así, miles, sin salida, enfrentados a un sistema inmisericorde mientras los ministros hablan de millones en ayuda para la gente… Cuando decimos que queremos un país distinto, nos referimos a cosas como ésta: ¿por qué no me castigan con clases de ética?… Bueno, qué se puede esperar de un gobierno regido por la sinvergüenzura de hacer triangulaciones con nuestros dineros y todos calladitos… Así las cosas no le veo una salida muy tranquila al manejo de la crisis de esta manga de ineptos. Para todos, como siempre, un abrazo.
P.D.: menos para los “patrones de fundo” que actúan sin control…