Ojalá sea una de las salidas a la crisis social, pero nadie lo asegura. Son los cabildos autoconvocados. Las instancias de conversación comenzaron a concretarse el pasado viernes 26 de octubre, cuando aún se mantenía el estado de emergencia en algunas regiones del país. La idea de estos cabildos es analizar las medidas que debiesen llevarse a cabo para poner solución a las problemáticas que empujaron a las manifestaciones. Pero también que logren frenar a la delincuencia, al vandalismo que se apoderó de nuestra calles y mantienen en jaque a miles de comerciantes, la mayoría de ellos pequeños microempresarios que no han podido desarrollar sus labores y que ven muy complicados los cierres de mes. Un alto porcentaje incluso no ha podido ni siquiera pagar los sueldos.
Las juntas de vecinos, familias y hasta clubes deportivos se han congregado en distintas plazas, parques y espacios abiertos para llevar este diálogo. Hasta el domingo, han sido más de 10 mil las personas que habían sido parte de estos cabildos, donde se suscribieron actas con firmas y rut de los participantes. Se espera que esta etapa de conversación, que se ha realizado en más de 70 comunas de todas las regiones del país y que ha sido calificada desde el movimiento como un “éxito”, finalice el próximo jueves 7 de noviembre para luego realizar el análisis de las principales conclusiones a las que se llegaron en los cabildos.
Luego de esto, se hará un resumen, que va a ser parte de los petitorios, y que se convierte en documento ciudadano para que los voceros de las organizaciones puedan usarlo tanto a nivel comunal, regional y nacional, y eso se hará en el marco del proceso político.