Ya ha pasado una semana desde el cierre de las elecciones más importantes de las últimas tres décadas
y tanto los partidos políticos como los expertos siguen buscando
explicaciones a la serie de sorpresas y dudas que dejó el proceso,
comenzando por el análisis a la participación ciudadana, que en esta
ocasión alcanzó el 43,35%.
En
total, se emitieron 6.458.760 votos, una cifra menor al 50,95% visto en
el Plebiscito de octubre pasado, equivalentes a 7.562.173 sufragios a
nivel nacional. Pero, por otra parte, fue una cantidad mayor si se
compara con las últimas elecciones municipales de 2016, en las cuales
4.926.935 personas acudieron a las urnas, un 34,89% del total del padrón.
A nivel regional, Magallanes está dentro de las cuatro regiones con menor participación.
En
la zona más austral de Chile votaron 62.855 personas de un total
160.115 personas, lo que equivale a que 97.260 personas no votaron en la
región.
En
estas elecciones que eran inéditas, se eligió a los integrantes de la
Convención Constitucional, a alcaldes, concejales, y por primera vez a
gobernadores regionales.
La
instancia estuvo marcada por el triunfo de los constituyentes
independientes, quienes en total obtuvieron más votos que las listas de
Vamos por Chile, Lista del Apruebo y Apruebo Dignidad.
A
su vez, el oficialismo no logró conseguir una representación de un
tercio en el órgano encargado de redactar la nueva Carta Magna, lo que
significó una gran derrota para el sector.
En las elecciones municipales, la oposición le arrebató varias comunas emblemáticas a Chile Vamos con sorpresivos resultados.
En
Magallanes, los independientes lograron arrebatar varias
municipalidades, tanto en Puerto Natales, en mano de Antonieta Oyarzo, o
en Porvenir, con José Gabriel Parada.
La
elección dejó a los partidos políticos perplejos ante los resultados y
deberán realizar diversos análisis para poder enfrentar las elecciones
del mes de noviembre.
Pingüino Multimedia conversó
con diversos personeros magallánicos, quienes analizaron el escenario
político electoral.
“Algo que no era predecible era el fracaso político electoral de las fuerzas de la llamada centro izquierda o progresismo”, sostuvo Domingo Rubilar, ex militante del PPD.
“Uno
suponía que no se iba alcanzar el volumen de participación electoral
que ocurrió el 25 de octubre del año pasado y por lo tanto iba a existir
menos participación y más allá de la complejidad del escenario que nos
toca vivir con pandemia mediante, iba a haber una alta participación, pero menor a la que yo ya refería.
En
materia de los nombres de los que resultaron electos, uno tenía ciertas
aproximaciones, pero evidentemente gran parte de estas aproximaciones
se dieron y por lo tanto no creo que haya tanta sorpresa.
Hace
rato más de la mitad de la sociedad chilena en edad de votar no lo
hace y ahí hace aplicar ciencias sociales, la gran mayoría de las veces o
siempre ha ocurrido que quienes llegan a los gobiernos o quienes están
haciendo academia no se ocupan esa otra mitad del país que no participa,
que ha decidido no ser parte protagonista de la toma de decisiones,
entonces hay una falta de conocimiento, falta de estudio y que permita
saber porque esa mas de la mitad del país, más de la mitad de la región
no participa de la toma de decisiones y allí tenemos un tremendo
desafío.
Respecto del tema constituyente, era que las fuerzas organizadas iban arrojar resultados tal cual ocurrió, la legitimidad de Rodrigo Álvarez era que no se sabía si primero o segundo, en el caso de la incursión de la representación de alguien de fuera de Magallanes, como es el señor (Mauricio) Daza, apoyado por la familia Bianchi, también era algo que era bastante predecible y algo que no era predecible era el fracaso político electoral de las fuerzas que yo soy parte de la llamada centro izquierda o progresismo y los errores han llevado este ultimo tiempo a una franca caída”.
“No estamos sintonizados ni con la ciudadanía ni con los tiempos”, sostuvo Claudio Morán, abogado y analista político.
“Yo tengo una opinión muy particular al respecto, primero déjeme decirle que no podemos seguir jugando a que vivimos en un sistema democrático y normal, no; la democracia
en Chile está colapsada y hace rato, entonces no puedes pedir algo
normal o mas o menos normal en situación de colapso.
Segundo, tenemos un sistema electoral que no hace gárgara y se echan la culpa uno con otros del porqué no se ha modernizado, tenemos un sistema del siglo XIX, este es un país en donde prácticamente toda la población podría votar por internet, ocupando la clave única, la cual sirve para un montón de cosas e incluso para endeudarte, pero no te sirve para votar.
Las personas que no sepan ocupar el internet podrían concurrir a centros electrónicos de votación en donde algún funcionario los ayudara, nada mas que eso.
Lo que pasa es que a Chile le gusta mucho la parafernalia propia de las elecciones, ojalá hubieran largas colas, pero no puede haber por la pandemia, el drama de las mesas si se constituyeron o no, en fin, no estamos sintonizados ni con la ciudadanía ni con los tiempos.
Este es un fenómeno,
que va aumentar y no va decrecer permanentemente, además la ciudadanía
percibe hacer rato ya de que algo anda muy mal en Chile desde hace un
par de años a la fecha.
Esta
es una región esquizofrénica, una región que hace gárgaras con el
concepto del regionalismo y reclama que la región no la toman en cuenta
porque somos muy pocos y yo siempre he dicho que no es que seamos poco,
es que nuestros representantes valen callampa y eso ha sido siempre
tradicional, el representante de esta región o las autoridades de esta
región no tiene las competencias para lo cual fue designada o elegida.
Y en el caso de los constituyentes, tanto Daza, que es colocado por la dinastía Bianchi, una dinastía que logró traspasarle voto a su candidato
totalmente afuerino, que no tiene ninguna vinculación salvo trabajar
para los miembros de la dinastía y el caso de Rodrigo Álvarez es
esencialmente lo mismo, quien tampoco fue un brillante legislador, hizo
varios discursos, abandonó
esta región hace más de 10 años con desprecio y un grupo de empresario
financiaron en parte su campaña, trajeron la gloria del pasado y Piñera
tuvo la secreta misión de poner candidato y uno de ellos era Álvarez y
así se construye todo y yo no menosprecio el papel de Giustinianovich porque es un fenómenos político nuevo”.
“Los éxitos y fracasos muchas veces, casi el 50% tiene que ver con la arquitectura electoral”, sostuvo Jaime Jelicic, ex intendente de Magallanes.
“Era una elección predecible que a mí me preguntan, las primeras conversaciones yo asumí que estos sectores eran los que iban a salir.
Segundo,
uno de los procesos claves en la elección es la arquitectura electoral,
es decir cómo se desarrolla y se arma las listas y los éxitos y
fracasos muchas veces, casi el 50% tiene que ver con la arquitectura
electoral y eso fue lo mucho que aconteció en el proceso constituyente,
que por un lado era una diversidad importante y hay gente que interpreto
mejor como el modelo de construir la listas que otros y otros
simplemente fueron verdaderos fracasos.
Yo
diría que los partidos tradicionales jugaron a lo de siempre, es decir
privilegiar a su candidato y lo demás mucho arroz graneado para
garantizar en vez de sumatoria, de competencia, de buscar actores con
mayores niveles de legitimidad y eso también le termina pasando la
cuenta.
Lo que si me llama la atención en lo regional y yo conociendo las
capacidades de cada uno de los candidatos, es que yo tengo una sensación
un poco amarga en la boca y tiene que ver que los magallánicos
hablamos de espíritu regionalista y la verdad que cuando uno analiza las
propuestas de los candidatos, eran muy pocos los que hablaban de temas
regionales de como la Constitución va a tener efectos en la realidad de
la vida nuestra de los que habitamos en el territorio y la verdad que
la expresión de los candidatos que salieron electos, y acá voy hacer una
precisión, yo creo que son magallánicos todos aquellos
que hacen su vida y la construyen en esta tierra, hayan nacido acá o
no, pero mi sensación es que elegimos a personas que no viven acá y una
que hace poco está acá, pero el contenido que se tenían en discusión no
estaban vinculados al tema regional y eso me dejo un poco amargor.
Yo
creo que el proceso constituyente mucha gente cree que el tema se
terminó acá y que se van a juntar los 155, se van a cerrar en un
edificio y van a pontificar,
y van a pasar y nos van a poner una constitución y yo creo que ese
proceso no se va a dar y yo creo que va existir un tema muy fuerte con
la ciudadanía y la gente que quiera participar va hacer parte del
proceso.
Se
va hacer un proceso con más transversalidad y va haber una
participación mayor y una presión mucho más fuerte en los constituyentes
y la ciudadanía va tener una compañía permanente y no va hacer muy fácil y tendrá complejidades y yo creo que eso va a enriquecer el proceso. Tiempo a una franca caída”.