Siempre
nos han enseñado y hemos repetido que nuestro país es tricontinental,
que tenemos territorio y que Chile se extiende por América, Oceanía y la
Antártica. En el caso de este último continente, en nuestra región
sabemos de su relevancia y entendemos lo que significa ejercer
soberanía. En tal sentido, para nuestro Gobierno el continente blanco ha
sido un asunto de gran preponderancia. Esto se demuestra con las
visitas del Presidente Gabriel Boric al territorio antártico chileno:
Una en junio de 2023 en Villa Las Estrellas y otra en noviembre del
mismo año junto al Secretario General de la ONU, António Guterres. En
adición, se anuncia una tercera visita para enero de 2025, en donde el
Presidente pretende llegar hasta Polo Sur.
Sin
embargo, el Gobierno no solo ha reafirmado su presencia antártica
visitando el continente, sino que hay hechos concretos a relevar y
medidas reales que mencionar. Por ejemplo, respecto a la inversión
pública se puede señalar que se tienen más de 17 mil millones de pesos
en consideración para la ampliación, conservación y mejoramiento del
Aeródromo “Teniente Rodolfo Marsh” ubicado en la Base Presidente Frei.
Además, también vale la pena mencionar la construcción de la
infraestructura portuaria en Bahía Fildes que implica un presupuesto que
supera los veintitrés mil millones.
Otro
positivo ejemplo guarda relación con las bases antárticas. Tal es el
caso de la Base Teniente “Luis Carvajal”, la más cercana al círculo del
polar antártico, en la cual se cuenta con una propuesta de INACH que ya
fue aprobada en su Evaluación de Impacto Ambiental y proyecta un espacio
de 3.395 m² que contendrá módulos habitacionales, laboratorios,
galpones de servicio, áreas de vehículos, entre otras importantes
instalaciones. También está el caso de la base antártica “Yelcho” la
cual, según propuesta de INACH, pretende generar una reposición de 2.465
m². Para ello, el Ministerio de Bienes Nacionales ya destinó el terreno
y será el Ministerio de Obras Públicas el encargado de ejecutarla.
Pero hablar de
Antártica es hablar de política de Estado, tal es el caso de lo
anunciado esta semana en Talcahuano. Fue la Presidenta Bachelet la que
firma el decreto de construcción y pone la primera plancha del
rompehielos Almirante Viel. Dos gobiernos después, somos nosotros, bajo
el mandato del Presidente Gabriel Boric, quienes lo lanzamos al mar y lo
ponemos a disposición del país y, en especial, de la región de
Magallanes.
Este
buque representa un gran hito en nuestra historia nacional: Es el
primer rompehielos construido íntegramente en Sudamérica y esto ocurrió
en los talleres de ASMAR. Aquello refleja un hecho indesmentible, Chile
es un actor relevante en materias de seguridad marítima, investigación
científica antártica y operaciones en el continente polar.
Con
esta embarcación se desarrollarán tareas de estudio del océano,
biomasa, flora y fauna marina, entre muchos otros temas. Para lograrlo,
el buque cuenta con instrumentos especializados, como sonares,
perfilador de corrientes y posicionamiento acústico de alta presión. En
esto, la Armada y ASMAR juegan un rol central, en ello el Presidente ha
sido claro, fortaleceremos nuestro plan naval y fortaleceremos la
industria nacional.
Cuando
se hablan de hazañas y de vocación antártica es imposible no pensar en
el significado de este logro que es lanzar al mar el rompehielos. Así
hablamos de soberanía, ciencia, fortalecimiento de capacidades,
tecnología y desarrollo para nuestra patria.