Evolución: ¿Qué es y cómo la estudiamos?

Hoy
en día basta con escuchar atentamente los noticieros en donde se nos
asegura que los virus (p. ej., el SARS-CoV-2) sufren mutaciones en su
material genético y eso da origen a nuevas variedades o cepas. El uso
cotidiano de este vocabulario, que hasta hace poco era exclusivo de los
científicos, y la enorme facilidad de acceso a la información seguro te
han llevado a aceptar inconscientemente que la evolución existe. Pero
¿alguna vez te has preguntado como estudian las y los científicos la
evolución? Antes de continuar, quiero decirte que la evolución es un
hecho científico y la podemos definir como el proceso de cambio en las
características de los organismos a través del tiempo. Estrictamente, la
evolución es un cambio sin un propósito que no necesariamente dirige a
los organismos hacia la perfección.
Primero,
aprovecharé que hoy sabes o has escuchado de la existencia del ADN y
las mutaciones. El ADN es la molécula que contiene toda la información
necesaria para crear y mantener la vida. Esta molécula está formada por
cuatro unidades (nucleótidos): A (adenina), T (timina), C (citocina) y G
(guanina). Los nucleótidos se acoplan en una larga cadena de letras que
dan lugar a palabras que, en conjunto, pueden leerse como oraciones, a
esto le conocemos como genes. Los genes son las instrucciones para
generar moléculas más complejas como las queratinas, que son las
proteínas que forman tu cabello. Cuando una secuencia de ADN no da lugar
a un gen, esa región se denomina como “no codificante” y también
resulta ser informativa en términos evolutivos.
La
información genética se transmite de una generación a otra deforma
completa es decir, un progenitor genera una copia de su ADN y la hereda a
su descendencia y así sucesivamente. La replicación del ADN es un
mecanismo preciso, pero no es perfecto.
Aunque
los errores pueden ser corregidos por mecanismos celulares muy
sofisticados, algunos de ellos pasan inadvertidos y se heredan al nuevo
organismo. Estos errores los conocemos como mutaciones. La mutación es
la única fuente de variación genética, sin estos errores, no habría
variación, ni evolución, ni vida.
Seguramente
has notado que las personas somos distintas en el color de los ojos o
la forma de nuestra nariz, también puedes apreciar las diferencias que
distinguen a un pingüino de una gallina como la coloración de las plumas
o la forma del pico. A este conjunto de diferencias en las
características que observábamos entre los organismos, le llamamos
variación. En términos muy generales, la diversidad de formas, tamaños y
hasta colores es en gran medida producto de la variación genética.
Y
¿qué tiene que ver todo esto con la evolución? La variación es la
materia prima de la evolución. La cantidad de variación genética en una
especie y en sus poblaciones definen su capacidad de cambiar y adaptarse
a través del tiempo. Por ejemplo, imagina una población de 100 plantas
genéticamente idénticas que sobrevive y se reproduce perfectamente bien a
una temperatura entre 25 y 28
° C,
pero fuera de ese rango las plantas mueren. Considerando que la
temperatura del planeta va en aumento, esa población de plantas está
destinada a desaparecer. Ahora imagina esa misma población con al menos
10 plantas genéticamente distintas; la variación que traen consigo es
clave porque en este nuevo escenario existe la posibilidad de que alguna
de esas mutaciones les brinde la capacidad de sobrevivir y reproducirse
a temperaturas más calentitas.
Es
así que, en el primer paso de todo estudio evolutivo las y los
científicos necesitan estudiar la variación genética. Para ello es
importante identificar las diferencias en las secuencias de ADN, después
medir la magnitud de la variación entre individuos, entre poblaciones
de una especie e incluso podemos medir la variación que hace distintas a
cada una las especies que habitan este planeta. La acumulación de la
diver
sidad
genética en los organismos a lo largo de miles de años deja huellas en
el ADN, así que además de contener las instrucciones para el
funcionamiento de la vida, es capaz de contarnos la historia presente y
pasada de la vida, y darnos pistas de lo que se espera a futuro.
Una
vez que conocemos los niveles de variación genética del organismo de
interés, las y los científicos podemos responder preguntas más
interesantes como, por ejemplo: ¿Cómo actúa la Selección Natural en las
poblaciones y en las especies? ¿Cuál es el efecto del flujo genético
(migración) en la varia
ción?
¿Por qué, para qué y cuánta variación tienen las especies? ¿Qué sucede
en las poblaciones al borde de la extinción? ¿Cómo influye el ambiente
en la variación? ¡y muchas más!

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS