Felicitaciones, en Chile hay talento

Parece
difícil que en estos momentos en que el mundo se encuentra mirando la
copa del mundo de fútbol en Qatar, alguien pueda referirse a un hecho
ocurrido en otra disciplina deportiva, pero por cierto hay múltiples
deportes donde varios deportistas nacionales derrochan talento y a veces
sin siquiera percibir dinero por ello, como sucede en el fútbol
,
y sin embargo, si les ponemos atención, es fácil darse cuenta que están
a un excelente nivel y que incluso son vistos a nivel internacional con
mejores ojos que con los de sus compatriotas
;
es cierto, dicen por ahí que nadie es profeta en su tierra, pero en
este país la gran característica es tirar para abajo a quien gracias a
su propio esfuerzo obtiene el éxito, negar lugar al talento y desmerecer
los logros de quienes con sacrificio y calidad obtienen algo
. Por
eso hoy quiero aprovechar esta columna para felicitar a alguien que
acaba de obtener un importante reconocimiento a nivel internacional,
pero que salvo para unos pocos que lo conocemos, que seguimos su carrera
deportiva, ha pasado sin pena ni gloria, sin grandes publicaciones en
la prensa, sin repeticiones suyas en los canales de televisión, sin que
lo ha
yan
llamado a entrevistas de televisión, pero hizo algo mejor que el resto
del mundo, sucedió en Chile y ha obtenido el reconocimiento
internacional.
Se trata de Rodrigo Fernández, quien juega tanto como de apertura
como de full back en los Cóndores, la selección chilena de Rugby, que
ha sido galardonado en los World Rugby Awards, la gala organizada por el
rugby mundial y que se llevó a efecto este año en el Principado de Mónaco, por haber sido el autor del mejor try del año 2022 a nivel internacional; sí, a nivel internacional,
y no lo hizo un inglés, ni un sudafricano, ni tampoco un integrante de
los All Blacks neozelandeses, lo hizo un chileno, lo hizo el día
9 de julio de 2022 ante el Seleccionado de Rugby de Estados Unidos. Fue en el Estadio
Santa Laura, un día que sobre Santiago caía una lluvia torrencial que
no se había visto desde hacía muchos años, en el primero de los dos
partidos contra el seleccionado norteamericano, en que
a Chile logró su clasificación al mundial de Rugby que se llevará a efecto a contar del 8
de septiembre de 2023 en Francia. La cancha producto de la lluvia
estaba imposible, era un barreal en el que a ambos equipos les costaba
evolucionar en sus acciones ofensivas, lo que otorga un mayor mérito aún
al try logrado por Rodrigo Fernández, quien realizó una corrida de más
de ochenta metros, eludiendo los tackles de siete jugadores de Estados
Unidos, llevándose al último de ellos prácticamente colgando cuando
entró en el ingoal contrario en el que llegó a apoyar su try, el que
además, a la postre, al igual que cada punto nacional, resultó vital
para lograr la ansiada clasificación a la
Copa del Mundo de Rugby. Las
destrezas, la seriedad en su preparación física, la convicción en poder
hacer bien las cosas, son puramente producto del sacrificio y esfuerzo
personal del jugador y de un gran y serio trabajo que desde hace tiempo y
de manera silenciosa se ha venido realizando en el
rugby
nacional, con grandes esfuerzos y poco dinero a nivel de los clubes, en
los que se trabaja arduamente desde las categorías de escuela, es
decir, de M-6 a M-12
;
en menores, es decir M-14, M-16 y M-18, así como a nivel adulto y con
la gran labor que el entrenador jefe de la selección nacional Los
Cóndores viene realizando junto a su equipo y cuyos frutos se están
comenzando a cosechar.
Desde
luego hoy en los clubes se habla del logro de la selección al
clasificar a un mundial de la especialidad, siendo el único equipo
compuesto por jugadores mayoritariamente amateur
s y que juegan en sus respectivos clubes dentro del País, que luego de representar y enorgullecer a Chile deben volver a la universidad porque en su mayoría son estudiantes de la educación superior,
o los más experimentados deben regresar a sus trabajos, que son los que
los proveen de los recursos necesarios para mantenerse, porque a
diferencia de otros
, a ellos no les pagan por entrenar y jugar, sino que eso es solo parte de aquella forma de vida que desde las más tempranas edades fueron adquiriendo. Ellos entrenan y juegan por amor al deporte, pero además muchos de ellos también en forma gratuita sacrifican su tiempo libre
para participar como entrenadores de los menores y las escuelas en sus
respectivos clubes y de esa forma traspasar su experiencia y contribuir
en la formación de los nuevos jugadores que Dios mediante y con mayor
éxito a
un nos representarán como país el día de mañana. Vayan
pues mis felicitaciones para Rodrigo, que sin duda pasará a ser un
referente del rugby nacional y un ejemplo para los niños que querrán
repetir sus logros; y
también para nuestros Cóndores, que ya está llevando el nombre de Chile a nivel internacional, aun cuando en esta etapa todavía estemos en aprendizaje, pero sin duda que ya han logrado mejorar el nivel de nuestro rugby.

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