La
Filsa 2023 cumple 42 años y se realizará, como ha sido tradición, en el
Centro Cultural Estación Mapocho. Según la Cámara Chilena del Libro,
“La Feria Internacional del Libro celebra 42 años de existencia
fomentando la lectura y acercando el libro a las personas de todas las
edades y preferencias”, por tanto, entre el 10 y el 19 de noviembre de
2023 podremos observar una gran cantidad de expositores, presentaciones
de libros y charlas con autores, con el objetivo de acercar la lectura a
las personas, sin embargo, surgen algunas aprensiones a la idea
acuñada. Por tanto, nuestra columna de la semana se titula “Feria
Internacional del Libro año 2023: Una crítica a Filsa”.
Primero,
año tras año esta fiesta reúne a decenas de personas con el fin de
disfrutar, presentar y difundir cultura literaria sobre nuestro país, no
obstante, el desafío es seguir avanzando en esta materia. La Cámara
Chilena del Libro señala que miles de escritores nacionales y
extranjeros, creadores literarios, premios Nobel,
académicos de distintas disciplinas, ilustradores, mediadores de
lectura, artistas, emergentes y consagrados se han dado cita a lo largo
de esta historia, innumerables veces en esta tribuna abierta, construida
por todas y para todos, cautivando a miles y miles de asistentes que
han hecho posible las distintas versiones de la Filsa. Además, en esta
oportunidad recibiremos a Panamá como invitado especial, aquello
producto de su acento literario y cultura respectiva. El evento durará
10 días con más de 200 actividades culturales y entrada gratis de lunes a
jueves.
Segundo,
si tuviéramos que hacer un recorrido de la Filsa en términos de
periodicidad, encontraríamos que en 1981: el 20 de noviembre, en el
Parque Forestal, se realiza la primera Feria del Libro de Santiago,
1989: la Feria del Libro se traslada al Centro Cultural Estación
Mapocho, 2010: en el marco de la Filsa, se realiza el 8º Congreso
Iberoamericano de Editores, instancia en donde se tratan los temas de
relevancia para el sector, así como también los desafíos, tales como: la
diversidad, la educación y la cultura, 2013: Filsa comienza un proceso
de transición. Es rediseñada por completo en su puesta en escena,
estrena campaña publicitaria con el lector como Invitado de Honor y sus
actividades culturales son definidas por un Comité Cultural en el que
participan el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, el Centro
Cultural Estación Mapocho, la Municipalidad de Santiago, el Ministerio
de Educación, la Universidad de Chile y representantes de las
editoriales independientes, como un respaldo a la diversidad de su
programación, 2019: la versión número 39 de FILSA se posterga para el
2020 debido a la contingencia nacional, entre otras varias fechas
importantes en esta feria de literatura.
Tercero,
en el marco del Programa de Visitas Guiadas de Colegios se espera que
muchos estudiantes puedan sumergirse en el mundo de las “letras”,
incluso, habrá espacios muy esperados tales como: Seminario
Internacional de Literatura Infantil y Juvenil, Seminario del Mundo
Bibliotecario y Encuentro Iberoamericano de Editoriales Universitarias.
Sin embargo, existen algunas conjeturas que son dignas de presentar. (1)
El evento no se realiza en todo Chile, por ende, es difícil poder
expandir el mundo de las “letras” respecto de este masivo evento, (2) la
Cámara Chilena del Libro parece tener un monopolio económico y cultural
más que ciertas sensibilidades literarias hacia la ciudadanía, (3)
dadas las evidencias de lo esbozado, por consecuencia, han surgido
diversos espacios como respuesta a esa hegemonía de la Cámara Chilena
del Libro, por ejemplo, La Corporación del Libro y la lectura que está
empezando a realizar sus propias ferias (FAS), Feria de Autores de
Santiago, o bien, la Furia del Libro, tal vez, una elegante ironía
frente a ese monopolio contemplado por la Cámara Chilena del Libro. Me
parece que un real fomento por la lectura, acceso literario y cultura
yuxtapuesta, sin duda, necesita un mayor ensanchamiento y esfuerzo por
parte de la Cámara Chilena del Libro respecto de sus “intereses” y
propagación de “letras” en nuestra sociedad chilena, de lo contrario,
repetimos el patrón de siempre, mismas editoriales, autores y trabajos
inscritos, de ahí que nuestra columna de la semana se titule “Feria
Internacional del Libro año 2023: Una crítica a Filsa”.