A
pesar de su apariencia compleja, la tokenización es un proceso
sencillo. Y lo más importante, va a cambiar el mundo y la manera en que
se interactúa con la compra y venta de bienes. La tokenización es el
proceso de convertir un activo físico o abstracto en un token digital
mediante cadena de bloques o plataforma similar. Y un token es una
representación digital de un activo o utilidad que puede ser
transferida, almacenada y gestionada de manera segura en un entorno
digital. Por ejemplo, un inmueble puede ser tokenizado y, así, compartir
su propiedad en la red permitiendo que varios inversores sean
propietarios, recibiendo la parte de las rentas del alquiler o la
plusvalía con la venta.
En
menos de diez años, la tokenización de activos superará los 16 billones
de dólares y supondrá el 10 % del PIB mundial en 2030. Al menos así lo
cree la consultora Boston Consulting Group (BCG). Los motivos hay que
buscarlos en el ahorro de tiempo y costes de la tecnología blockchain,
que afectaría tanto a transferencias bancarias, acciones y fondos de
inversión. El Foro Económico Mundial cree que ese 10 % no se alcanzará
en 2030, sino antes, en el año 2027.
Además,
la tokenización de inmuebles se ha convertido también en una manera
singular de invertir en ladrillo. Se trata de la compra de una propiedad
mediante tókenes y por parte de varios inversores, que reciben
rendimientos posteriores por la venta o alquiler del citado bien. Es
decir, se ‘trocean’ los derechos de una propiedad entre aquellos que
poseen tókenes de la misma.
Así,
la tokenización de las acciones cotizadas, junto con las no cotizadas,
va a pasar de estar en prácticamente cero a 1,5 billones de euros
durante los próximos siete años. Los fondos de inversión también van a
pasar del cero a los 0,4 billones, siguiendo las previsiones de Boston
Consulting Group. Entre los activos financieros llama la atención el
aumento de los bonos tokenizados, ya que se trata de un segmento más
conservador y, a priori, con menor tendencia al cambio.
Los
datos y las previsiones muestran claramente el auge de la tokenización,
pero quizá falta por poner blanco sobre negro el porqué de esta. Estos
motivos hay que buscarlos en el ahorro de tiempo y de dinero. Y es que,
según destacan en el último informe de Invesco, las transacciones en el
sistema blockchain –activos tokenizados– se realizan en pocos segundos,
mientras que en el sistema Swift actual tardan hasta tres días.