Si
bien se han visto progresos a nivel global tras las metas fijadas en el
Acuerdo de París, respecto de reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero, aún queda mucho trabajo para alcanzar la neutralidad
climática al año 2050.
Según
el último Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero, las
emisiones de CO? en Chile están asociadas mayoritariamente a dos
sectores: el sector energía y el de agricultura, silvicultura y otros
usos de la tierra. La suma de ambos representa casi el 99% de los
residuos.
En
el caso de la industria de la celulosa, la producción de pulpa y papel
es uno de los mayores consumidores de energía. Alrededor del 95% del
impacto medioambiental de la cadena de valor del sector de la celulosa
se produce por el uso de la tecnología a lo largo de todo su ciclo de
vida. Por esta razón, es imprescindible transitar hacia un enfoque
centrado en el desarrollo de I+D, invirtiendo en equipos y productos a
base de materiales renovables que reduzcan el consumo de agua, energía y
materias primas.
En
caso de los recursos hídricos, el sector se comprometió con reducción
en 25% del uso industrial de agua por tonelada producida a 2025. También
está trabajando en la disminución de generación de residuos mediante
mejoras en la excelencia operacional, aplicando nuevas tecnologías e
innovación en los procesos industriales y productos químicos.
Asimismo,
se debe avanzar en la valorización de los residuos industriales.
Actualmente se está trabajando en algunos sub-productos, como, por
ejemplo, en abono para uso agrícola.
Uno
de los puntos más sensibles tiene que ver con la gestión forestal, que
es la base de la estrategia de sostenibilidad de la industria papelera.
Los bosques desempeñan un rol fundamental en la mitigación de los
niveles de CO2. Por lo mismo, la reforestación, conservación y
protección de las plantaciones, es tan esencial como reducir las
emisiones.
El
papel es sin duda el sustituto de los productos que proceden del
petróleo, como los plásticos o las fibras sintéticas; los que durante su
transformación generan grandes cantidades de gases de efecto
invernadero y son los responsables de la contaminación de los océanos y
espacios naturales.
Pero no basta con esfuerzos puntuales, necesitamos de la integración de
todos los procesos de la cadena productiva en un enfoque sustentable.
El gran desafío es aumentar los esfuerzos y que estos se multipliquen
para cumplir con la meta planteada para mediados de siglo.