La
semana pasada la comuna de Timaukel, cuyo territorio abarca desde Villa
Cameron hasta el canal Beagle, zona de por sí históricamente
estratégica y que a su vez es la más austral de Tierra del Fuego y la
más salvaje que va quedando en Magallanes, protagonizó un hito
importante para su desarrollo como destino turístico sostenible.
Convocados por la Municipalidad de Timaukel y nuestro apoyo como gremio,
se realizó la primera reunión de la mesa técnica por la que hemos
trabajado desde hace meses y respecto de la cual compartimos en nuestra
columna pasada los argumentos de su urgente pertinencia.
Este
primer encuentro contó con la asistencia de casi todas las
instituciones que tienen relación con la implementación de un plan
responsable y consecuente con la vocación turística de Timaukel
(delegada provincial, Armada, Conaf, Sernapesca, SAG, Municipalidad de
Timaukel y Cámara de Turismo de Timaukel). Es decir, como un lugar con
capacidad de atraer la mirada del turista, con potencial para el
desarrollo del turismo y donde las empresas de esta actividad que hemos
invertido aquí tenemos en común la convicción de que lo prístino,
pureza, tranquilidad y conservación del ecosistema natural es el camino
que la comuna debe seguir para potenciar su identidad y salvaguardar su
patrimonio con una gestión estratégica y logística diseñada e
implementada por la gobernanza que esta mesa hace tangible entre
públicos y privados.
Se
trata de un hito también, porque fue la primera mesa en su tipo y
además la primera presencial en la comuna con autoridades y empresarios
del turismo luego de la pandemia. Valoramos el logro y estamos
entusiasmados para que los temas abordados en ella sigan avanzando
positivamente para su control y soluciones, tales como; manejo de
incendios, manejo de residuos, temporada de pesca, navegaciones no
reguladas y fiscalización al turismo informal, para vernos nuevamente a
fines de noviembre, como fue el compromiso adquirido entre los
participantes y con ello garantizar una regularidad de reuniones mes a
mes.
Dentro
de los puntos analizados al final de la sesión, se informó que el
Ministerio de Obras Públicas y el municipio construirán una rampla en
Caleta María (fin del camino por Seno Almirantazgo), con el objetivo de
mejorar la conectividad. Una iniciativa que reconocemos tiene en su
espíritu original un sentido de aporte al desarrollo local. Pero que nos
preocupa en su implementación.
Hablar
de desarrollo sostenible significa mirar, diseñar, decidir y actuar con
una mirada integral. Donde el todo es más que las partes. En que el
impacto que genera una acción siempre tiene efectos en todos quienes
habitan un territorio y para las futuras generaciones también.
Incorporar este concepto y hacerlo parte de los hábitos de una comunidad
es un gran desafío, porque implica cambiar la manera en que se hacen
las cosas pensando en todos y desde todas las perspectivas.
La
construcción de una rampla en Caleta María significa infraestructura
para que recalen los transbordadores y las barcazas, pero sin un estudio
acabado que involucre el análisis de su impacto económico, social,
ambiental, turístico y cultural, donde los actores claves que dan vida y
sentido a la comunidad deben participar activamente, coloca en riesgo
años de trabajo en la construcción de la marca Timaukel o Tierra del
Fuego y su promoción como destino de naturaleza sustentable, del cual se
enorgullecen sus habitantes y que aporta a la dinamización de la
economía local.
Se
debe recordar que el camino de un lugar que define convertirse en
destino turístico es una labor de largo plazo, y hacerlo sostenible,
también. En esto, la coordinación entre las instituciones del Estado es
relevante. Para que, si una invierte en un proyecto, las otras lo sepan
oportunamente y no lleguen tarde al proceso cuando ya sea irreversible
un potencial error. En el caso de la rampla de Caleta María, hacemos un
llamado a la autoridad regional para estar atenta en cuanto a la
organización del territorio y que la identidad turística de toda la
comuna de Timaukel se resguarde, con un plan integrado que garantice
esto, en equilibrio con la conectividad que necesita la comuna mirando
el continente desde el mar.