Por
primera vez tras dos temporadas muy negativas, Magallanes vuelve a
tener resultados positivos en cuanto al turismo. Y también por primera
vez en muchas temporadas la mayoría de las visitas que tuvo el Parque
Nacional Torres del Paine fueron chilenos. El chileno está saliendo,
está aprendiendo a conocer su país. Eso es muy positivo y tenemos que
seguir potenciando aquello. Indudablemente, el mayor atractivo que
representa Chile para el turismo nacional e internacional dice relación
con sus atributos geográficos, lo que obliga a establecer políticas que
posibiliten la coexistencia sustentable de naturaleza y visitantes. El
gobierno del Presidente magallánico Gabriel Boric debe tener consciencia
en que se debe diversificar el turismo en la zona más austral del país y
no dejarlo como una simple vitrina o postal. Para eso el Estado debe
invertir. Al lado nuestro tenemos el ejemplo de El Calafate y Ushuhia.
Donde hubo una política estatal y de esa forma también podemos seguir
encantando no solo a extranjeros, sino también a nuestros compatriotas
para que nos visiten. También son una señal para la planificación de una
oferta más extensa y variada para todos los habitantes, y los
responsables de ello somos precisamente los habitantes de la Región de
Magallanes. El notorio aumento que tuvimos hasta antes de la pandemia
abre grandes expectativas. Por eso pasa a ser fundamental potenciar el
turismo interno, el turismo regional y nacional, porque hay muchos
chilenos que no conocen nuestra región, así como también hay miles de
magallánicos, por ejemplo, que no conocen Torres del Paine. En tiempos
de pandemia tuvimos que aprender a reinventarnos en varias áreas y
además aprender a cuidar nuestros sectores productivos que tanto han
hecho crecer a la región más austral del país.