Chile
hoy enfrenta graves problemas. Y desde hace rato se venían anunciando.
Tenemos que salir adelante, pero para ello necesitamos la colaboración
de todos. La tarea del Presidente Gabriel Boric será muy dura, porque
desde afuera, incluso nuestros vecinos, nos miran con preocupación
porque ven que estamos con un fuerte deterioro del crecimiento económico
y una crisis institucional. Nunca en las últimas cinco décadas Chile
había pasado por un momento de tal crisis, que el próximo año solo Haití, en el continente americano, tendrá una situación peor que la nuestra,
con un decrecimiento gravísimo. Nos acostumbramos a crecer y con cifras
muy azules. Quizás nos creímos de verdad el cuento de ser un ejemplo
como país en Latinoamérica. Hoy nos genera alarma saber qué Chile les
entregaremos a nuestros hijos y a las nuevas generaciones. Si el país
se está cayendo, como dicen algunos, es responsabilidad de todos
levantarlo y no solo buscar culpables. Chile es de todos y no solo de los que gobiernan; lamentablemente
en la última década se ha llenado de odios y egoísmos que no conducen a
nada. El país vive una situación compleja -“la crisis está”-, y hay que
hacerse cargo. Hay que reconocer los errores cometidos en una
irresoluta conducción que lleva ocho meses sin dar soluciones y sentarse
a enmendarlos, por ejemplo en políticas económicas mal aplicadas y que solo fueron compromisos de campaña. Hay algunas medidas que han terminado volviéndose un bumerán en contra de la gente. El encarecimiento de los alimentos es algo que afecta transversalmente, de lo que mes a mes nos percatamos al ver que nuestro presupuesto ya no nos alcanza y que se ha visto reducido drásticamente.