Las instituciones
públicas dependen de los funcionarios que le dan vida, ahora conocidos
como la primera línea. Prestan servicios de manera profesional, amable y
diligente, para el cual fueron contratados. Ello se ve reflejado
cuando un familiar o amigo comenta que fue bien atendido.
Los
servicios públicos son como relojes gracias a los funcionarios que
saben cumplir su rol. Las autoridades políticas que asumen, velan por
darle vida al plan del gobierno, e incluso son un relacionador público
entre la entidad y la comunidad, pero que debe asumir la responsabilidad cuando existe mal desempeño.
Pero
existe otro estamento, los mandos medios y los administrativos a su
cargo. Su buen desempeño se refleja cuando la primera línea cuenta con
los recursos necesarios que el presupuesto permite, y a su vez, deben
mantener conectado a los altos directivos con la realidad del usuario y
la institución. Es la voz de alerta, y por sus venas profesionales debe
correr la proactividad. Debe ser un profesional capacitado y previsor;
su buen desempeño es el bienestar de los usuarios, los compañeros de
trabajo y los superiores, pero nunca su ego.
Pocas
veces les darán una medalla o anotación por buen desempeño y
lamentablemente solo llaman la atención cuando en una entidad existe un
mal desempeño.
Hace
pocos días salió a la luz pública un comunicado del Club de Pacientes
Psiquiátricos Agrupación Miraflores, que el próximo 25 de mayo deja de
prestar los servicios licitados de “Hogares Protegidos” que brinda
atención y cuidado a pacientes con patología psiquiátrica, en las
ciudades de Punta Arenas y Porvenir. Situación ya conversada con el
Servicio de Salud el 17 de enero del presente año, siendo el problema
sustancial para continuar, los escasos recursos financieros entregados
para atender a los usuarios.
En
compras públicas se refuerza la planificación de las compras, para
poder negociar un buen precio, adquirir un descuento y no quedar
desabastecidos. Para eso es esencial un calendario (Carta Gant) anual,
en donde los procesos más importantes son las licitaciones de servicio,
porque afecta a los usuarios quienes no llegan por opción, si no por una
necesidad real, en donde el frío sector privado no se hace cargo.
Según
el comunicado, recién hace 5 días, el Servicio de Salud está
gestionando la transición administrativa y operativa de los usuarios,
sin levantamiento de ninguna licitación, solicitando antecedentes que
incluso ya tiene en su poder. Esto reflejaría todo lo contrario a la
proactividad, y que no se condice con el conocimiento adquirido por los
profesionales en las casas de estudio, ni a lo exigido por ley. El
mando medio debe estar un paso delante de los problemas, para que estos
no se generen. No deben verse como héroes apagando un incendio, deben
verse como sabios previsores e incluso
odiosos con las autoridades para evitar problemas a quienes más los
necesitan, aun cuando se trabaje siempre en el más completo anonimato.