La importante labor de los cuidadores

Las
fiestas de fin de año y las vacaciones de verano son momentos esperados
por muchos para poder descansar y disfrutar lo que presenta un desafío
adicional para aquellos que tienen la responsabilidad de cuidar a otros.
Según el Reporte de Higiene y Salud 2023 – 2024 de Essity, compañía
líder en el mercado global de productos de higiene y salud, el 80% de
los cuidadores son miembros de la familia, y dos tercios de todas las
personas en todo el mundo, se convertirán en cuidadores en algún momento
de sus vidas. A pesar de ser una parte esencial de nuestras sociedades,
las tareas de cuidado suelen subestimarse al ser, en su mayoría,
trabajos no remunerados. La Organización Internacional de Trabajo (OIT)
estima que cada día se dedican más de 16 mil millones de horas a
trabajos de cuidados no remunerados en todo el mundo. En Chile, la
plataforma de registro de cuidadores contaba con 54.000 personas
inscritas a julio de este año, y según estimaciones del Banco Central,
este trabajo, que incluye las labores de cuidado, representa más del 25%
del PIB ampliado del país, más del doble que otros sectores como la
minería. Además, de acuerdo con la Encuesta de Bienestar Social del
Ministerio de Desarrollo Social, 85% de quienes destinan ocho o más
horas diarias al trabajo de cuidados no remunerado son mujeres. Los
datos indican que se está produciendo una tendencia hacia la
valorización de la economía del cuidado, en la que los miembros de la
familia asumen cada vez más responsabilidades en ese sentido. Esto
significa que a menudo las personas deben equilibrar estas tareas con
otras obligaciones personales y laborales. Durante las fiestas y las
vacaciones de verano, estas responsabilidades pueden intensificarse aún
más. Los cuidadores pueden encontrarse lidiando con horarios de visita
más ocupados, cambios en la rutina diaria y la presión adicional de las
expectativas festivas. Según el informe, esta situación se aceleró
durante la pandemia de Covid-19, cuando los sistemas de salud
sobrecargados generaron una mayor necesidad de atención informal y
existe preocupación por parte de los expertos de que este incremento se
haya normalizado. Sin un apoyo adecuado para los cuidadores, esto se
convierte en un desafío con diversas consecuencias para los cuidadores,
las personas que reciben cuidados y la sociedad en general. Para abordar
esta situación, es esencial proporcionar apoyo y recursos adecuados.
“La escasez de profesionales y la demanda, obliga a las familias a
formar parte casi de manera obligatoria de esta profesión sin
información y conocimiento para hacerlo. Una forma de hacerle frente a
esta situación es reconocer que el trabajo de cuidados es vital para el
bienestar humano y las economías, y que aún no se les presta la atención
adecuada en políticas públicas.

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