Estamos
en una región con un altísimo costo de vida. La inflación nos tiene por
las cuerdas. ¿Y usted se ha fijado cuánto desembolsa mensualmente en
gasto en farmacias? Magallanes es una de las regiones en que se supera
el promedio nacional, y en nuestro país esta alta proporción de los
ingresos familiares destinados a la adquisición de medicamentos nos
ubica dentro de los países con mayor gasto de bolsillo en salud en el
contexto OCDE (Estudio Castillo-Laborde). Y pese a la desarticulación de
la colusión del cartel de tres cadenas de farmacias en 2008, sigue
existiendo un inexplicable alto costo de los fármacos, que afecta
principalmente a los usuarios del sistema privado de salud, cuyas
isapres no cubren el gasto de sus pacientes en medicamentos y que se ha
visto fuertemente incrementado con el alza del costo de la vida durante
el último año producto de la inflación. Muchos buscamos explicaciones
para esto, que nos enferma aun más. Una posible sería la persistencia
del oligopolio farmacéutico (que controla más del 90% del mercado), es
que exista una colusión tácita, cuyo efecto de control de precios es el
mismo que en la colusión explícita o cartel, equivalente a la existencia
de un monopolio (Utton, 2003). Frente a esta realidad, el Estado tiene
la obligación de cautelar el derecho a la salud de las personas, y no
solo de los usuarios del sistema público, que ya cuentan con beneficios
como la recepción de fármacos gratuitamente en los consultorios. Por eso
es muy necesario hacer algo y a la brevedad.