La reforma tributaria es la madre de todas las batallas en este Gobierno transformador

Cuando
el Gobierno de nuestro Presidente Gabriel Boric inició su mandato
siempre tuvo como objetivo mejorar la calidad de vida de la mayor
cantidad de chilenos y chilenas. Pero también sabía que para lograr eso,
debía tener suficientes recursos para realizar los grandes cambios que
lograrán transformar a este país, apuntando a recaudar más del 4% del
PIB.

Es
por ello, que la Reforma Tributaria se ha convertido en la madre de
todas las batallas. Aquella que busca retomar la regla del equilibrio
fiscal donde gastos permanentes se financien también con ingresos
permanentes, significando ingresos por la vía de los tributos o
impuestos.

Hoy
día hemos logrado aumentar la Pensión Garantizada Universal al 90% de
las personas mayores. Que maravilloso anuncio sería decirles a todas
esas personas que no sólo logramos subir su pensión a $193 mil pesos,
sino que ahora gracias a la reforma, recibirán $250 mil. Esto nos
llenaría de orgullo y en parte sentiríamos que avanzamos un poco más
para mejorar la calidad de vida.

Pero
nuestro Gobierno tiene muy claro que esta batalla no es de un bando
contra otro, no es una batalla de los que están en La Moneda versus los
que no están. El pueblo de Chile espera que esta sea una batalla de
todos contra la desigualdad. Así lo hicieron saber en el estallido
social y están esperando que todos y todas ganemos.

Pero
un punto importante de esta batalla que busca transformar varias de las
actuales realidades de nuestro país tiene que ver con las regiones. La
batalla contra la centralización. Y aquí la Reforma Tributaria tiene
mucho que decir. El propio Ministro Marcel llegó hasta Magallanes para
contárnoslo. Con el royalty minero, nos explicó, se tiene previsto
dedicar al menos un tercio de su recaudación al financiamiento de las
regiones, tanto a través de los fondos de investigación regional, como
aportes directamente a los gobiernos regionales. En los proyectos de
impuestos correctivos que se van a estar presentando a fines de año,
probablemente un 70% de esa recaudación va ir directamente a los
Gobiernos Regionales, y de esa manera vamos a lograr duplicar los
recursos de las regiones para el desarrollo en el territorio, lo cual va
a ser un cambio muy significativo respecto a la situación a la cual se
ha financiado la inversión regional hasta ahora.

De
los cerca de US$1.000 millones anuales que recibe Magallanes a través
de ingresos propios y transferencias, con esta reforma, según los
cálculos de Hacienda, estos últimos podrían duplicarse y permitiría
financiar más proyectos y políticas desde los gobiernos regionales,
instituciones que, por cierto, estarán cada vez más preparadas
financieramente para solicitar más atribuciones al ejecutivo.

La
OCDE definió este proyecto como ambicioso, pero factible. Hoy en día
asegura la organización, la recaudación fiscal general del Gobierno de
Chile “es muy baja, no solo según los estándares de la OCDE, también es
muy baja para América Latina”. Es por ello necesaria esta batalla, una
batalla de todos y todas, una batalla para mejorar la calidad de vida de
todos y todas.

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