Lo que ayer era malo, hoy es bueno… El desfile de la inconsecuencia…

Aun
cuando hay puntos de vista políticos que no comparto, pero
absolutamente para nada, con el tiempo he aprendido a ser más tolerante y
entender que no existe razón alguna para que todos coincidamos en
aspectos políticos y, como dijo Walter Lippman (frase que me llamó mucho
la atención por lo certera): “Cuando todos piensan igual, ninguno está
pensando”. Nos hemos acostumbrado a la lógica del rebaño: o seguimos al
líder o al perro que nos ladra y así, hemos navegado por una democracia
“protegida” (¿por quién?, muchos lo sabemos) por años y años. Seguimos y
creemos ciegamente los dictámenes ajenos, andamos desesperados buscando
alguien que coincida con mis ideas, mis pensamientos, mi manera de
entender país, sociedad y ¡vaya que nos hemos mandado porrazos!,
¡tremendos porrazos! Confiamos en quienes por décadas nos dieron la
espalda, les creímos a quienes se decían (dicen, nada ha cambiado),
acérrimos defensores del pueblo, de nuestras necesidades, de nuestras
carencias, pero al momento de los “quiubo” -como decimos por acá-, ya
sabemos lo que nos pasó, lo que vivimos. Francamente nos engañaron, se
aliaron a los poderosos de siempre (ésos que son los protectores de la
democracia) e intereses más, intereses menos, nos mandaron el escupitajo
en el rostro, se hicieron (se hacen y se van a hacer), los “soberanos
suecos” -para evitar el garabato, obvio-, y siguen hablando de igualdad,
de mejorar nuestras vidas, de solucionar los eternos problemas que
sobrellevamos (parecemos condenados) y nada de nada. Aplauden a rabiar y
festejan y se abrazan cuando nos dan migajas, porque eso es, las
migajas del gran banquete que la mayoría de los chilenos (casi todos),
no disfrutamos ni menos estamos invitados. Los otrora defensores del
Walmapu, Nación Mapuche (ahora Macro Zona Sur, desde que se mordieron la
lengua), no tienen asco de actuar exactamente igual de lo que
criticaban y atrás quedan las encendidas consignas: “No vamos a permitir
que este gobierno criminal siga violando los DDHH… Usen la
inteligencia, no las armas.” Pero, aunque les moleste (porque de rebaño
tengo bien poco), la otrora diputada Vallejo hoy flamante Vocera
Secretaria General de Gobierno, no sé cómo justificará su declaración
antigua y su accionar nuevo y ni qué decir de la voltereta enorme de los
que hace poco votaban a favor de los retiros y hoy dicen que “es una
mala política pública” y atrás queda el discurso eterno del diputado
Naranjo a la espera del entonces diputado Boric que votó a favor y que
-como candidato y ahora presidente-, dice que es malo: o sea, hace poco
era bueno, pero ahora malo, ¿lo entienden, no cierto?… Bueno, así como
estos ejemplos, encontramos muchos, pero muchos y, sin ir más lejos,
los que decían que el cargo de Delegado Presidencial no tenía sentido,
hoy lo ejercen sin ningún problema, pero absolutamente ningún problema
así como comprometerse en que no habría ni premios de consuelo ni pagos
políticos y ahí están desplegadas nuestras autoridades por el
territorio, me imagino “haciéndose los suecos” (ya le dije, no quiero
caer en el garabato) y ganando sueldos que (otra vez), antiguamente
parecían una vergüenza para los chilenos, pero hoy me imagino los
“donarán” como lo hacía Giorgio Jackson que “donaba” parte de su dieta a
su propio partido. Así las cosas ya aparecieron y seguirán (espero que
no), estos verdaderos saltimbanquis de la política que ayer nos
encantaron, nos ilusionaron, pero nos vendieron al sistema que sigue
exactamente igual porque sin ir más lejos, las AFP están de fiesta con
sus ganancias, nos siguen cagando todos los meses al traspasarnos sus
pérdidas y nadie dice nada.

Para todos, como siempre, un abrazo.

P.D.: menos para los acostumbrados al rebaño y que hacen gala de su inconsecuencia.

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