Las
zonas extremas de Chile, entre las que se encuentra la Región de
Magallanes, tienen beneficios y estímulos especiales que tienen como
propósito ayudar a sus habitantes y lograr el desarrollo local, como una
manera de contrarrestar las dificultades que genera la distancia con el
gobierno central y las necesidades y complejidades propias de vivir en
estas zonas, producto de la geografía, clima y falta de infraestructura.
Es
así como existen beneficios tributarios y aduaneros, como también
incentivos salariales para trabajadores que deciden vivir en zonas
extremas. Sin embargo, y pese a los recursos destinados para regiones
apartadas, los habitantes del extremo sur nos encontramos con algunas
dificultades para el acceso a bienes y servicios.
En
el ámbito de la salud, la falta de especialistas ha sido por décadas un
asunto que marca una brecha entre estas regiones y las grandes ciudades
como Santiago, Valparaíso o Concepción. Como una manera de suplir esas
necesidades, los procedimientos ambulatorios y mínimamente invasivos son
una opción que ha ayudado a acortar las distancias y mejorar la calidad
de vida de las personas.
“El
impacto que tiene este tipo de procedimientos a las pacientes en zonas
extremas, tiene que ver principalmente en el impacto familiar. Se ven
muy beneficiadas por el rápido reintegro a su domicilio y eso es
importante desde el punto de vista familiar”, dice el ginecólogo de
Clínica Imet, Dr. Freddy Balcázar.
El
Dr. Balcázar, además de especializarse en procedimientos ambulatorios
en ginecología, es originario de Punta Arenas y por años ha vivido en
Chiloé, por lo que conoce de primera mano las dificultades en el acceso a
la salud en zonas extremas.
Que
los tiempos de recuperación y las propias intervenciones quirúrgicas de
índole ambulatorias sean más reducidos, van en directo beneficio de la
calidad de vida de los pacientes y ayuda a que vuelvan a su vida normal
mucho antes de lo esperado, como bien dice el Dr. Balcázar.
Esto
se suma a que se “acortan las distancias”, ya que los habitantes de
zonas apartadas, como es el caso de Magallanes, no necesitan trasladarse
a otras regiones para recibir el tratamiento que requieren, lo que
significa una reintegración temprana a sus actividades rutinarias.
Es
por este tipo de razones que en Clínica Imet nos sumamos a la tendencia
internacional de los procedimientos ambulatorios, porque al final del
día, el objetivo de una mejor salud es ir en directo beneficio de las
personas, sus familias y su calidad de vida.