Columna Análisis / Miguel Sierpe / Consejero Regional DC
Los hechos no me resultan
sorprendentes, claro que los márgenes fueron absolutamente sobrepasados,
celebro no ser parte convocada a ese acontecimiento que de una u otra forma,
expresa el nivel de descomposición de la política, es cierto que fue en la
Junta de la DC, pero aquello sólo es como vulgarmente se dice la “Punta del
Iceberg”, esto está pasando en la transversalidad de la política chilena,
incluyendo a aquellos que hasta hace solo unos pocos meses venían a mejorar la
política con caras y sangre nueva, reconozco que hay partidos políticos que
interesadamente se aprovechan de la ocasión para rasgar vestiduras por los
acontecimientos en la Democracia Cristiana, no creo que la situación vivida por
la Senadora Goic sea muy diferente a lo que vivió Ricardo Lagos hace unos
meses, ni tampoco al ataque falso y artero que recibió Ossandon en un foro
radial, son hechos que tienen estructuras diferentes pero con un objetivo
común, usar condiciones poco éticas para destruir a alguien, lamentablemente y
guardando las proporciones estos episodios los vemos en varios ámbitos de la
política nacional y regional, no quiero ser injusto con nadie, pero si este
tipo de conductas que vemos a cada momento en la actualidad antes existían,
créanme que con este nivel de agresividad, nunca las vi.
Por sanidad mental no voy a
sumarme a incrementar el nivel de excrementos expelidos durante estos días,
sobre mis camaradas por supuesto que entiendo a quienes deciden evadir y salir
de estos conflictos, pero no justifico a los que se autoproclaman inmaculados
lideres éticos y por ello renuncian al partido teniendo un cargo de elección
popular, me resulta poco creíble, la verdad es que renuncian y se acomodan en
tercera o cuarta línea sólo para sobrevivir a lo que ellos piensan que va a
pasar o sea perder influencias en el gobierno de turno o no tener posibilidades
de ser elegidos, el colmo del panorama actual es observar a quienes la Senadora
entregó su confianza desde el inicio de esta administración y que ya cruzan los
límites de las lealtades y preparan una cancha de aterrizaje que les permita
sobrevivir adorando a algún otro líder, que les asegure el sustento.
Más allá de todos los gestos post
junta hacia Carolina Goic, la verdad es que el daño ya se provocó y desde mi
particular punto de vista sólo la ciudadanía podría revertirlo, en mi caso
respeto y respaldo la determinación que tomó, ojalá todo el partido se ponga tras
ella, se entiende que en una elección se puede recibir “fuego amigo” desde
nuestros mismos partidos o de la coalición de la que aún se forma parte, por
eso rescato el intento de colocar bálsamo en sus cicatrices desde la Moneda,
pero seamos honestos, hace meses que los codazos en contra de la candidata DC
son evidentes.
Al terminar esta columna me
dirijo a Carolina: “Lo que pretendías era instalar un nuevo concepto ético y
moral en la política, lo que evidentemente no fue gratis, pero se logró, por
eso te felicito, no desmayes en lo que tan dolorosamente comenzaste, haremos el
mejor esfuerzo por obtener el mejor resultado en Noviembre, pero
independientemente de los resultados lo
más relevante es que se constituyó una nueva forma de hacer política, que ojalá
se imite en todos los partidos políticos, gracias por ello, en nombre mío y de
la ciudadanía que te cree y respeta aun teniendo muchas veces opiniones
divergentes”.