Murió Pablo Milanés

En
la madrugada del 22 de noviembre del 2022 fallece en Madrid a los 79
años uno de los principales exponentes de la nueva trova cubana, el
cantautor Pablo Milanés Arias. Reconocido por sus tonadas, fue
profundamente relacionado al sistema socialista cubano y a la izquierda
latinoamericana, manteniendo firme difusión por más de 55 años,
representando al régimen y sus ideales.

No
hay lugar a dudas que Pablo Milanés fue todo un símbolo junto a Silvio
Rodríguez, Noel Nicola y otros trovadores. Fue con ellos que Cuba vendió
su revolución política e ideológica al mundo. Independiente del gusto
por su música o letras, sus logros por si solos son admirables.

Aunque
nosotros no estamos acá para evaluar su talento musical, sino su
importancia y su configuración política. Alguien podría indicar que esto
es mezquino para este intérprete, pero a pesar que como compositor ha
interpretado varios estilos, tonadas románticas y de otros tipos, a
Pablo Milanés se le identifica por el dinámico uso de las dificultades
sociales, para transformarlas en canciones políticas de protesta. Su
música se caracterizaba por su emblema político. En otras palabras, la
música de Pablo Milanés está directamente asociada a la revolución
cubana y a la dictadura de Fidel Castro, haciéndolo símbolo p
ara esta organización y la voz principal del movimiento de izquierdas latinoamericanas.

Además,
esta devoción al movimiento estableció lazos estrechos con la nueva
canción chilena que iniciaba en el proceso de la unidad popular. Vivió
una temporada en Chile, tocando en la peña de los Parra. Y después del
golpe militar, compuso “Yo pisaré las calles”. Una canción política
dedicada a Santiago, la capital de nuestro país, llamando a la
esperanza.

Sin
embargo, tras muchos años de haber estado comprometido ideológicamente
con el régimen cubano inició su desencanto ante las fallas del mismo,
expresando abiertamente sus altas diferencias con el régimen, con frases
como “Soy un abanderado de la revolución, no del Gobierno. Si la
revolución se traba, se vuelve ortodoxa, reaccionaria, contraria a las
ideas que la originaron, uno tiene que luchar”. Evidentemente, por sus
declaraciones se comenzó a conocer con toda claridad que en Cuba se
abusaba de los derechos humanos, que existía represión, la falta de
libertad de expresión, la falta de sindicatos independientes, entre
otros.

Ciertamente,
Milanés fue embajador de la revolución cubana hasta que los procesos
políticos, el azar o la vida lo llevó a cambiar de parecer, porque
sufrió ya no los privilegios de una dictadura sino las consecuencias por
ir en su contra. Fehacientemente, esto nos demuestra que en la música y
en el arte, quienes practican este oficio tienen una posición política
privilegiada para convertir la música y el arte en un instrumento de
posición política, que no siempre es lo más adecuado.

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