En
los dos últimos años, quienes más sufrieron con la pandemia del
Coronavirus fueron nuestros adultos mayores. Nuestros padres, abuelos,
suegros y quienes hicieron mucho y contribuyeron fuertemente al
engrandecimiento de esta Región de Magallanes y Antártica Chilena. Según
cifras del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama), nuestra región
austral es la zona del país en la que se está produciendo el mayor
envejecimiento de la población. Y en estos últimos 24 meses nos dimos
cuenta de cómo ellos fueron muy afectados especialmente aquellos con
enfermedades como la hipertensión, diabetes y otras afecciones quienes
se han visto más expuestos a padecer la enfermedad y perder la vida por
ella. La pandemia cobró la vida de muchos magallánicos. En estos dos
años vimos también como muchos de nuestros adultos mayores se fueron
envejeciendo. Según especialistas, la pandemia del Coronavirus pone
en riesgo que los adultos mayores, que no necesariamente por tener más
años acumulen daños, pero puede darse que tengan comorbilidades como
hipertensión, diabetes y otras patologías crónicas que hacen que junto
con la disminución de su funcionalidad biológica, que se llama
fragilidad, haga que la expresión de esta enfermedad lo haga caer en el
5% de mayor gravedad. Una consecuencia aún peor para los adultos mayores
puede ser quedar en contexto de patología pulmonar crónica dependiente
de oxígeno o con una traqueostomía (fístula que une la tráquea con la
piel) prolongada sin necesidad de ventilación mecánica. Por eso si hay
lecciones que hemos aprendido, una de ellas es saber querer y respetar a
nuestros adultos mayores y expresárselos ahora, cuando están con
nosotros, porque mañana puede ser demasiado tarde.