Con toda la estructura
burocrática que tiene nuestro Estado implementadas para controlar y aun
así, cada cierto tiempo, se descubren millonarios desfalcos y evasiones
por poca fiscalización.
Entre
privados uno puede entender que haya estafas, porque por un lado existe
una persona seductora, que te invita a un “negocio”, y despierta la
ambición natural de la otra parte, que además peca de inocente. Y el
seductor se escapa con los millones.
Pero
es inconcebible que el Estado no aprenda. Los fraudes al fisco y
cohecho en municipalidades son muy habituales. Basta que Ud. busque en
internet, y aparecerán muchos casos vigentes o históricos.
Los desfalcos: en ejército y carabineros son los más emblemáticos;
Penta Soquimich donde se paralizó la investigación criminal, acotándola
a delitos tributarios. Una obra maestra de la manipulación jurídica al
nivel de “cara de mármol”.
Y
ahora esta figura más compleja de las fundaciones, que estaría
combinando autoridades corruptas con asociación ilícita con entes
privados, para llevarse los recursos de los chilenos a sus arcas para
ser utilizados en fines organizacionales, esto independiente de la
anecdótica compra de ropa interior. Es decir, una mafia que similar al
narco que tiene cautivo al adicto, estos tienen cautivo a las
organizaciones del Estado que no tienen control, o quienes deben
ejercerlo no lo hacen.
Pero
ahora los saco radicalmente de este contexto. Y evaluemos a la maquina
del Estado, y si da respuesta a tiempo a los problemas. Tuvimos solo
una nevazón intensa, que no fue ni la sombra de las de antaño en donde
el invierno era más rigoroso, y nos encontramos con sectores del nuevo
Punta Arenas inundados.
Esto
va a demandar estudios y fiscalizaciones, ya que las condiciones
climáticas “extrañas” son efecto del calentamiento global. Además, se
detectaron desvío de causes de ríos o esteros que, al volver a su cauce
natural, arrasan con lo que encuentran a su paso. Estos estudios y
fiscalizaciones demandan planificación y recursos financieros, siendo
aconsejable que sea realizados por las mismas instituciones fiscales y
no las Fundaciones, simplemente porque es su labor y ellos son los
expertos, y para eso existen los contratos eventuales a honorarios. Si
bien se manifiesta muchas veces que el Estado es un pésimo
administrador, debemos trabajar para que sea un férreo fiscalizador, que
no le roben nuestros recursos y actúe a tiempo y preventivamente.
Chile
es un país sísmico, con una larga cordillera, y zonas extremas con
climas desérticos o frío extremo, por lo cual estamos expuestos a todo
un abanico de catástrofes
naturales, y nosotros sumamos un Magallanes que tiene más cercana a
Argentina que a su propio país, es decir, debemos ser más preventivos.
Hay mucho por hacer, mucho control por aplicar y muchos números que
calcular. Es una oportunidad única de hacer las cosas bien y a tiempo,
por el bien de la comunidad y para que el Estado gane credibilidad.