Pese
a las marchas de millones, pese al repudio generalizado, pese a que
este sistema no es más que un Administrador de Fondo de Pobreza (AFP)
-muy gráfico esto que vi por ahí-, sigue teniendo defensores a ultranza y
hay quienes (ingenuamente, por cierto), están esperando el mentado
Mercedes que anunciaba el detestable José Piñera (me imagino que le
suena el apellido, ¿cierto?)… Pues
bien, e imagino que está enterado, el fondo E (multifondos creados por
quienes nos prometieron el arcoíris -no olvidemos esto, tampoco-), tuvo
pérdidas de un 10%, aun cuando nos decían que era el fondo más
“conservador” y no estaría tan afecto a las alzas o baja del petróleo,
del Down Jones, del dólar, Ipsa y de un cuánto hay de variables que
manejan muy bien los especialistas (y justifican, por lo demás), pero
que no oculta la cruel realidad y es que precisamente este fondo afecta a
las personas que están a punto de jubilarse y, si no hay mayor
perversión que atacar precisamente a quienes se hayan sacado la cresta
toda su vida para obtener miserables pensiones, no sé de qué estamos hablando… Los
defensores (lacayos, simples sirvientes del amo de turno, en realidad),
salieron diciendo que “las pérdidas no afectarían en realidad las
jubilaciones futuras y que debemos estar tranquilos” (algo así escuché
en las radios), pero si usted pierde 10% de sus ahorros ¿cómo no le va
afectar?, si usted tiene por ejemplo, 50 millones ¿no le afecta que
pierda 5?, ¿qué justificación es ésta?… En
el intertanto, un grupo de diputados presenta un proyecto de reforma
constitucional para paliar en parte las pérdidas y señalan que con un
bono de 500 UF el Estado debiese compensar estas pérdidas (algo así como
14 millones), me parece bien, pero… ¿dónde
está el pero?: en que este bono solo lo recibirían aquellos que se
jubilen entre el 1 de enero de 2021 y el 31 de diciembre de 2022, o sea,
si usted, yo, no se jubila en esta fecha, “sonamos” (ya sabe lo que
quiero decir con esto, ¿cierto?)… Una
vez más legislando para la galería, una vez más pensando en la
popularidad de esta medida que, digámoslo claramente, beneficiará a un
mínimo muy poco significativo de los futuros jubilados y el resto que se
cague (ya, por fin lo dije, para qué tanto eufemismo)… No,
pues, así no se soluciona para nada la real crisis, una vez más
legislando para la “tele”, una vez más un parche pensando en las
próximas elecciones y una vez más nuestra clase política pensando en
Saturno que en los reales problemas que vivimos los chilenos… ¿Hasta cuándo, por la cresta, hasta cuándo nos siguen fregando la vida?… Cuando
la embarrada (ya sabe a lo que me refiero), está hecha, surgen nuestras
instituciones y alzan la voz diciendo que se debe “cautelar” esta
situación para “evitar que esto ocurra en el futuro”, un chiste, un
soberano chiste cuando esto ya ha pasado (muchas veces, muchísimas) y
nadie, pero absolutamente nadie hace algo al respecto y este robo de
cuello y corbata, legalizado, protegido, avalado por nuestro sistema
imperante, sigue intacto, impecable, duro e implacable generando más y
más pobreza y hundiendo en la desesperanza y miseria a quienes (después
de trabajar toda su vida), se ven atacados, humillados y vulnerados por
un sistema (y sus lacayos defensores) que no logra entender -o no quiere
en realidad-, que un país decente, serio, un Estado responsable de los
suyos, no permitiría en parte alguna que te despojen sin control alguno
de tus fondos de pensiones… Ante
este nuevo desastre previsional nadie responderá, nadie pagará y, como
siempre y como tantas veces, la gente más necesitada será golpeada por
un modelo que no garantiza para nada el “júbilo” (alegría, jolgorio) y
seguirá su senda de penurias y miseria. Más que nunca adquiere sentido
esto de Administrador de Fondos de Pobreza (AFP). Para todos, como
siempre, un abrazo.
P.D.:
menos para estos lacayos, esclavos del sistema que ante el horror y el
despojo guardan silencio o legislan para la tele… ¡Fuera con ellos!
¡Nunca más estos miserables que permiten y avalan la pobreza!