¿Por qué Apruebo?

Varias veces me han hecho la misma pregunta ¿por qué estoy por el apruebo? Porque desde un primer minuto tomé esa decisión ya que creo que tras 40 años de la Constitución que nos rige, es necesaria adecuarla a los tiempos que estamos viviendo, una nueva casa para todos.
El 18 de octubre de 2019 comenzó el estallido social más importante que ha habido en Chile en los últimos años. Sin embargo, ésta es una demanda que viene de antiguo y, no es un asunto menor. Por ello es importante que tengamos la capacidad de separar lo que fue la violencia con las movilizaciones sociales masivas y mayormente pacífica, apoyadas de una transversalidad de todos los colores políticos que nos entregó un mensaje de múltiples demandas relacionadas con que las personas tengan acceso a la salud, educación de calidad, pensiones justas para nuestros adultos mayores, terminar con los abusos y lograr tener un país más justo e igualitario.
La actual Constitución Política cumplió una etapa importante en nuestro país. Es Una gran Carta Magna que, sin embargo, las constituciones son hijas de su tiempo y su época y la que actualmente nos rige es de otro momento.
No podemos desconocer que la Constitución de 1980 fue una gran ayuda para lograr una transición pacífica, muy distinta a otros procesos traumáticos que vivieron naciones que transitaron de un régimen a una democracia plena.
Y quienes digan que la Constitución de 1980 no fue una obra que nos permitió una paz social por muchos años, creo que está aventurando una tesis que está un tanto alejada de la realidad.
Por otro lado, la inmensa cantidad de reformas que ha requerido nuestra Constitución muestra que se requiere de un nuevo diseño de ingeniería política y arquitectura jurídica para responder a las necesidades actuales.
Nuestro país ha cambiado, Chile ha cambiado, por lo tanto, tenemos que enfrentar con decisión los desafíos de este siglo, en el marco de una sociedad cada vez más activa, más horizontal, con un avance tecnológico y científico en constante expansión, con el surgimiento de nuevos derechos sociales, y con un mayor nivel de participación ciudadana.
Lo que vivimos en la década de los 80 o en 1990 dista mucho de lo que están viviendo nuestros hijos y nietos en pleno 2020., entremedio una pandemia que nos hizo cambiar todo el sentido de la vida que llevábamos hasta marzo de este año. En un año hemos estado en medio de un estallido social y una pandemia, que jamás pensamos que la íbamos a vivir.
Por eso la vida de todos nosotros ha girado completamente en casi 365 días.
Yo entiendo que a nuestro sector le cuesta entender a los que estamos por el apruebo. Nos dicen que corrimos el cerco, que somos de izquierda; sin embargo me atrevo a decir que esta discusión ya no tiene que ver con ser de izquierda o de derecha, ni con haber estado en contra o a favor de la Constitución de 1980 en sus inicios, ni tampoco con identificarse con la oposición o con el gobierno; tiene que ver el hecho de formar parte de un acontecimiento histórico, de lo cual debemos formar parte para transitar hacia una Constitución que sea la casa de todos.
Estoy por el Apruebo porque tengo esperanza de que a través de un este hecho y de un proceso que se dé en paz y libertad, podemos generar una Constitución que sea la casa de todos. Además, creo que es una luz de esperanza para dejar atrás las divisiones. No debemos tener miedo porque la Constitución está presente en las vidas de todas y todos.
Somos un país que abre las puertas al mundo, que se ha construido desde la diversidad, desde el respeto, fijando leyes y normas que nos dan un marco mínimo de convivencia
Ya es hora de que debatamos sobre la más importante de todas. Y que, de paso, nos hagamos la pregunta sobre nuestra identidad profunda como país.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS