Desde
la mirada de un ciudadano común y corriente, deseo expresar mi punto
de vista a este tan bullado y mediático proyecto, que solo es un
proyecto querido vecino.
Nuestro
actual sistema de previsión está dentro de los diez mejores del mundo,
cosa que muy pocos ciudadanos lo saben, por cierto desde la mirada de
un jubilado, no se ve así, pues solo un ejemplo hoy realicé una
simulación de mi jubilación, el resultado es que recibiría 220 mil
pesos, aquí está el meollo del asunto, para un jubilado esto es un
verdadero chiste, pues ¿qué hacemos con ese dinero? Literalmente
entramos en la lista de los indigentes.
Por
eso voy a intentar de ser lo más imparcial posible, al leer el proyecto
de un nuevo sistema previsional, me encuentro con varios puntos para
pensar, tales como:
Promete
crear una nueva institución denominada “Inversor de Pensiones Publico y
Autónomo” curiosamente plantea que el consejo directivo de esta,
estará aislado del ciclo político, pero NO de las manos de los políticos
de turno, pues CINCO de los integrantes de este consejo serán nombrados
por el “presidente de turno” literalmente dice que será a partir de una
dupla propuesta por una organización de trabajadores representativa del
país. Otro consejero será propuesto por una dupla nombrada por una
organización de empleadores. A esto se le ha denominado “más
democrático”, pero desde la mirada ciudadana nos damos cuenta que esto
es, simplemente más POLITIZADO, más ideologizado socialmente.
Como
un ciudadano consciente desapruebo que nuestros ahorros previsionales
sean administrados por entes estatales, en donde es “el presidente de
turno y su equipo que nombre a quienes van a tomar decisiones sobre el
ahorro de todos los chilenos”, estos últimos 30 años de democracia, nos
han demostrado que no son muy buenos administradores, existe colusión
política – privada con las AFP, para por ejemplo, establecer los
multifondos, para traspasar las pérdidas de la mala gestión a los
cotizantes, etc.
Leía
estos días que con ese 6% de aumento para un fondo “solidario”, es
literalmente obligar a la solidaridad de manera arbitraria a los
empleadores, esto aumenta el costo operacional de todas las empresas
pequeñas o grandes. RECORDEMOS que la solidaridad es el apoyo o la
adhesión circunstancial a una causa o al interés de otros, por ejemplo,
en situaciones difíciles.
La solidaridad nunca tiene que ser por ley, esto es lisa y llanamente imposición autoritaria, por favor no nos engañemos.
Esto
es más llamativo que del 6%; solo un 3% va al cotizante, el otro
3% es un aporte “colectivo”, social, administrado por el estado, en
otras palabras por el gobierno de turno, pero en las noticias no lo
explican con claridad, pues solo hace ruido que con el 6% subirán las
pensiones, así queda en la retina de los ciudadanos.
Para
concluir, yo personalmente no creo en la administración de los
políticos, recuerdo las palabras de un buen amigo (actor político) que
dijo: “el estado es muy mal patrón” a lo que yo acuño “El estado es muy
mal administrador”.