Concluidas
y definidas las elecciones primarias presidenciales que definieron a
los dos primeros candidatos que estarán casi a fin de año en la
papeleta, es momento propicio para regresar sobre algunos temas siempre
presentes en la agenda ciudadana austral, con diferente suerte en su
impacto o repercusión fuera del territorio.
Antes
de ahondar en cualquier otro aspecto, no podemos perder de vista sobre
la influencia de la pandemia en prácticamente todos los ámbitos de
nuestras vidas. Y así como hemos visto hasta el momento tras más de un
año de experimentar la emergencia sanitaria por el Coronavirus, es
necesario tener bien presente que tanto el “modo Covid” como los efectos
socioeconómicos que nos deja el virus tienen repercusión también en la
ejecución de iniciativas y proyecciones que podamos hacer.
A
esta altura resulta casi una obviedad señalar que la pandemia
transformó y desdibujó todo cuanto teníamos como establecido. Fue así
como la contención en salud y el apoyo social a las familias más
afectadas concentró muchos de los esfuerzos y de las líneas de acción
implementadas.
Ahora
si volviendo a la agenda y la mirada en esta parte del país, será el
fortalecimiento del sistema de salud provincial una de las prioridades
que deberá ser asumido como un objetivo clave a alcanzar.
Cuando
hablamos de lecciones de la pandemia, la necesidad de contar con un
sistema de salud robusto y acorde a las nuevas necesidades se trata
precisamente de esto. De considerar nuevas estrategias, más
profesionales y personal especializado, profundizar en telemedicina,
entre otras materias a fines seguramente deberán formar parte de ese
plan que anhelamos para el futuro.
La
redefinición de la matriz energética local y la implementación de
nuevas opciones, cada vez más limpias y eficientes, que permitan dar
respuesta a las nuevas demandas, con una perspectiva medioambiental y
cuidadosa de los recursos naturales es fundamental no solo para el
abastecimiento, además resulta relevante para cualquier iniciativa
productiva que se desee llevar adelante.
Claramente
no estamos hablando de un tema sencillo de abordar o de desarrollar de
la noche a la mañana, pero si podemos estar en condiciones de ir
sentando las bases para comenzar a ir hablando del tema de manera
responsable.
En
ambos casos, en materia de salud y energía, el desarrollo científico y
la innovación pueden llegar a desempeñar un rol clave en la entrega de
soluciones.
Así
como la semana pasada abordamos la educación técnica y profesional en
la provincia a propósito de las capacidades de infraestructura con las
que contará la Universidad de Magallanes en Cabo de Hornos y el
compromiso de impartir carreras de nivel superior, la actividad
científica y el impulso en innovación deberán necesariamente ir de la
mano con brindar respuestas a los temas planteados.
En
una sociedad que se desarrolla nuevos ritmos frente a una realidad
también dinámica, las necesidades de la comunidad se vuelven más
complejas y específicas, de esta manera, es imperante poder adelantarse y
no estar obligado a reaccionar.
El
establecimiento de algunos servicios públicos para la generación de
trámites en la isla Navarino es una necesidad y no un lujo.
Descentralizar la gestión pública y ciudadana que faciliten y permitan
el acceso en zonas extremas es parte del avanzar en este país que
queremos con más igualdad de oportunidades.
No
concluyente y en permanente construcción, podemos seguir reflexionando
sobre una agenda ciudadana participativa e inclusiva pensada desde el
sur del mundo.