Las
numerosas denuncias de lectores, auditores, televidentes y cybernautas
siguen siendo una herramienta útil y eficaz para conocer en detalle la
existencia de los numerosos basureros clandestinos que año a año se
propagan en la Región de Magallanes y Antártica Chilena. La comunidad
está indignada, pero son culpas propias y se deben asumir. En esto hay
una responsabilidad de todos. En medio de la pandemia se vio
incrementado peligrosamente y es hora de que pongamos el freno
definitivo. El cuidado del medio ambiente en una prístina zona como la
Patagonia es fundamental. La educación debe nacer en la casa. Somos los
encargados de entregar una región mucho mejor de la que recibimos y esa
es tarea de todos. A las nuevas generaciones se les debe traspasar la
iniciativa del máximo cuidado, porque debe haber un sentido común al
respecto y la enseñanza es fundamental. ¿Por qué si hay lugares para el
depósito de basuras no se respetan? ¿No queremos nuestro entorno? Es
hora de asumir que todos somos responsables. Estamos entrando de lleno
en una época en donde recibiremos visitas, especialmente nacionales y es
de esperar que encuentren la región como se le conocía de antaño: la
más limpia del país. Y no es solo por nosotros, es por nuestro entorno y
el respeto absoluto que le debemos. El planeta cada día sufre la
destrucción y abandono sólo por culpa de quienes lo habitamos. Y si en
la Región de Magallanes y Antártica Chilena queremos seguir en un
entorno casi libre de agentes contaminantes privilegiemos el cuidado.